Bracho explicó que su hijo de 19 años es un joven trabajador sin antecedentes penales. Junto con otros 4 amigos fue por primera vez a ver el partido del que participaba su club pero al regresar a Limpio, la Policía bajó a todos los hinchas del bus y los apresó, según relató la mujer.
Para la madre del hincha, el joven estuvo en ese bus a la hora equivocada, porque está segura de que su hijo no forma parte de ninguna barra brava. “Mi hijo no es ningún delincuente”, expresó en Radio Monumental 1080 AM.
Ella esperaba que al menos le otorgaran prisión domiciliaria a su hijo, teme que a partir de ahora ya nadie quiera darle trabajo por haber estado en la cárcel. Cuestionó la decisión del juez y también reclama que no recibe información acerca del traslado de los hinchas. Actualmente, los familiares se encuentran frente a la Agrupación Especializada a la espera del traslado de los jóvenes.
Por su parte, el juez Alcides Corbeta defiende la prisión preventiva que resolvió para los imputados mayores de edad. Argumenta que hay indicios de que participaron del hecho punible de perturbación a la paz pública, pero aclaró que tiene seis meses para concluir la investigación y que durante este tiempo se analizarán caso por caso la situación de los imputados y eventualmente se los desvinculará del proceso si no se encuentran elementos probatorios. “Por el momento todos son sospechosos”, refirió.
El magistrado mencionó que las grescas entre hinchas de clubes es grave, porque genera temor y ya nadie quiere ir a la cancha.
Los hinchas imputados fueron detenidos al término del clásico Cerro-Olimpia, tras un enfrentamiento entre barras. Pero antes del encuentro del partido hubo otra gresca cerca del microcentro asunceno, donde se produjeron disparos. Elías Rojas, de 18 años, falleció en el lugar.