25 jul 2026

Lula lanza en la COP30 un fondo global para conservar los bosques tropicales

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó este jueves, en la primera jornada de la cumbre de líderes de la COP30, en Belém, un fondo internacional que busca transformar la conservación de los bosques tropicales en una estrategia financiera global.

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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó este jueves, en la primera jornada de la cumbre de líderes de la COP30, en Belém, el Fondo de Bosques Tropicales por Siempre (TFFF, por sus siglas en inglés), que busca transformar la conservación de los bosques tropicales en una estrategia financiera global.

Foto: AFP.

El Fondo de Bosques Tropicales por Siempre (TFFF, por sus siglas en inglés) busca conservar más de mil millones de hectáreas de selvas mediante la inversión de hasta USD 125.000 millones en mercados financieros, cuyos rendimientos se repartirán entre las naciones que las preserven.

La expectativa es captar USD 25.000 millones de fondos públicos y hasta USD 100.000 millones de capital privado.

Este fondo es una iniciativa “inédita” que hará que los países del Sur Global sean protagonistas en una agenda de bosques “por primera vez”, dijo Lula durante un almuerzo ofrecido a las naciones que se comprometieron a invertir en este mecanismo, en el marco de la reunión de líderes de la conferencia climática (COP30).

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Entre los asistentes estaban los presidentes de Colombia, Gustavo Petro; Francia, Emmanuel Macron; el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre; su homólogo británico, Keir Starmer y el viceprimer ministro chino, Ding Xuexiang.

Durante su discurso, el mandatario brasileño resaltó la importancia de los bosques tropicales.

“Sin ellas no tenemos agua para beber ni para plantar” y por eso es que ellas “valen más en pie que derribadas”, advirtió.

Aunque no forma parte de las negociaciones formales de la cumbre climática de la ONU (COP30), este instrumento, ideado por Brasil, se convirtió en una de las banderas del país anfitrión, que aspira a una participación más activa por el clima con una herramienta de inversión en la que todos ganan.

La iniciativa contempla pagos por cada hectárea de vegetación en pie, pero también penaliza por cada hectárea deforestada o degradada.

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Asimismo garantizará recursos adicionales para la protección de la biodiversidad, los territorios tradicionales y el mantenimiento de los servicios ambientales.

El modelo fue desarrollado con el apoyo de una decena de países, como Colombia, República Democrática del Congo, Ghana, Malasia y Francia, y representantes de pueblos indígenas y comunidades locales.

Los recursos serán reinvertidos en bonos soberanos o títulos de grandes empresas, por los que se estima conseguir un retorno de USD 4.000 millones de dólares anuales que serán repartidos entre más de 70 naciones tropicales, a cambio de la conservación de sus bosques.

“Parece poco, pero estamos hablando de 1.100 millones de hectáreas de bosques tropicales distribuidos en 73 países en desarrollo”, señaló.

Lula explicó que los recursos se destinarán directamente a los gobiernos nacionales para garantizar programas a largo plazo y el 20% se asignará a pueblos indígenas y comunidades locales.

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Hasta ahora, Brasil es el único país que invirtió en el fondo, con un monto de USD 1.000 millones. El mecanismo cuenta con el respaldo de los países de las cuencas del Amazonas, del Congo y de Borneo-Mekong. Colombia e Indonesia prometieron contribuir, este último, con una cifra similar. Ya Alemania, Noruega, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido se perfilan como potenciales inversores.

El Banco Mundial será el administrador del fondo, y Brasil trabaja con agencias de calificación de riesgo para que el TFFF obtenga una clasificación AAA o AA, lo que facilitaría la atracción de inversores institucionales.

Fuente: EFE.

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