BELÉM
El presidente brasileño Lula da Silva llamó este lunes a derrotar a los “negacionistas” al abrir la COP30 sobre clima en el corazón de la Amazonia brasileña, que se celebra con la ausencia por primera vez de Estados Unidos, segundo mayor contaminante mundial.
El olor a hidrocarburos que recibió en 2024 a los negociadores de la conferencia climática de la ONU en Bakú, Azerbaiyán, dejó paso este año a la humedad de la selva. El objetivo de la cumbre en Belém es salvar los esfuerzos frente al calentamiento.
“Es el momento de infligir una nueva derrota a los negacionistas”, dijo el mandatario anfitrión en el discurso inaugural del evento. Es “mucho más barato” luchar contra el clima que hacer la guerra, añadió, en relación a los conflictos actuales en el planeta, como el de Ucrania. EEUU, primera economía mundial y segundo emisor de gases de efecto invernadero después de China, está ausente en Belém: Donald Trump ha tachado el calentamiento de la “mayor estafa” de la historia.
LIDERAZGO CUESTIONADO. No obstante, el liderazgo de Lula da Silva sobre el cambio climático es muy cuestionado, y más aún luego de la reciente aprobación de licencias para explorar y extraer crudo a unos 500 kilómetros de la desembocadura del Amazonas.
“La presidencia de Brasil en la COP30 es hipócrita, ya que dice querer aumentar la ambición climática mientras otorga una nueva licencia de exploración petrolera a su empresa nacional”, declaró el Fanny Petitbon, directora en Francia de la ONG de energía limpia 350.org.
Esta será “una de las COP más difíciles”, resumió Bill Hare, presidente del think tank Climate Analytics, que cita “el contexto geopolítico, con Estados Unidos en modo negación climática”.
Sobre la mesa, la mayor incertidumbre reside en cómo responderá el mundo a las últimas proyecciones desastrosas para el clima y, como siempre, al dinero. “Lamentarse no es una estrategia. Necesitamos soluciones”, declaró el lunes Simon Stiell, el jefe de la ONU para el clima.
El organismo estimó este lunes lograr, con base en las nuevas metas, una reducción del 12% en las emisiones globales en 2035 respecto a los niveles de 2019.