"¿Quiénes son?”, se preguntaban ayer muchas personas, en la calle, al ver a hombres y mujeres con un uniforme diferente. Al recibir la explicación de que eran miembros de la Policía Nacional, estrenando su nueva vestimenta, no dejaban de hacer comentarios diversos: "¿Y porqué ahora visten de azul? ¿Porque hay un presidente liberal?”.
No eran muchos, pero fue el inicio, largamente postergado, de una radical transformación del viejo uniforme policial de color caqui, a otro más moderno, de color azul, que recupera el color que las fuerzas de seguridad ya habían usado en el Paraguay, antes del año 1958, cuando un decreto del general Alfredo Stroessner impuso el color hasta ahora conocido.
“El azul es un color universal de la Policía y produce una percepción diferente, por eso se optó volver a este color” sostiene el comisario Sebastián Talavera, jefe de Relaciones Públicas.
La decisión del cambio fue adoptada en mayo último, por el Consejo de Comisarios Generales, y tras varios meses de licitación y confección, los uniformes se distribuyeron al inicio de la semana a los policías de la Comandancia y en los institutos de enseñanza.
Progresivamente se irán entregando a los uniformados del área metropolitana y finalmente a los departamentos del interior.
COSTO. Cada policía recibe gratuitamente dos uniformes de uso diario, pantalón (para los hombres), pollera (para las mujeres), camisa y birrete.
Entre esta semana y la próxima se entregarán 3.000 uniformes a 1. 500 policías de la primera zona.
En total se confeccionaron 50.000 uniformes para los 25.000 policías del país. Para el rubro se destinaron 7.000 millones de guaraníes del presupuesto.
El uniforme de gala que se utiliza para los actos protocolares deberá ser adquirido por cada uniformado, que cuesta alrededor de G. 800.000, para lo cual está previsto el pago de la remuneración complementaria, indicó Talavera.