Opinión

Los periodistas caídos por Covid

Andrés Colmán Gutiérrez Por Andrés Colmán Gutiérrez

Los periodistas no tenemos privilegios por encima de los demás, pero se nos confía la función de obtener y proveer información valiosa en situaciones excepcionales, que hacen que nuestro oficio sea uno de los más riesgosos, principalmente en corresponsalías de guerra, investigaciones ante mafias y poderes arbitrarios, coberturas de conflictos sociales, cataclismos o grandes crisis de salud, como la actual pandemia del coronavirus.

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El Gobierno paraguayo nos ha incluido entre los grupos esenciales, liberados de restricciones para cumplir nuestra función, pero no nos considera del mismo modo a la hora de recibir asistencia sanitaria, mucho menos en los planes de vacunación contra el Covid-19. La mayoría de las empresas periodísticas, aunque respetan y cumplen los protocolos básicos de salud, no pueden pasar por alto la necesidad de que salgamos a cubrir las noticias, lo cual implica necesariamente un alto riesgo de contagio.

No existe un registro preciso de la cantidad de periodistas y trabajadores de prensa que se han infectado y han fallecido por Covid en Paraguay, pero se estima al menos una treintena. Documentar los casos es una tarea pendiente para nuestras organizaciones gremiales. A nivel mundial, la organización Press Emblem Campaign, con sede en Ginebra, informó que más de 600 periodistas han muerto en 59 países debido al coronavirus, más de la mitad en América Latina.

El caso más reciente en nuestro país, que mucho nos duele, es el del colega Mario Rubén Velázquez, del diario La Nación, uno de los más avezados periodistas de investigación y maestros del reportaje narrativo, quien falleció el viernes tras una larga lucha en terapia intensiva del Hospital Central de IPS.

En una incompleta lista recordamos entre los caídos por Covid al comunicador radial sampedrano Celso Aguilera, a la querida corresponsal de ABC Color en Cordillera, Desiré Esperanza Cabrera; al veterano presentador de Canal 9 Óscar Escobar; al periodista deportivo Javier Sosa Briganti; al apreciado presentador de noticias internacionales de Unicanal, Rubén Reyes; al joven y meritorio creador de medios en Periodismo de la Universidad Nacional del Este, Gustavo Ramón Ayala; al celebrado reportero gráfico Chiqui Velázquez; al locutor folclórico de Radio y TV Cámara, Fernando Paredes; al dinámico chofer de ABC, Francisco Mendoza, entre muchos más. En la familia de Última Hora lloramos de manera especial a nuestro jefe de transporte, Héctor Vila, quien nos condujo a tantas coberturas por todo el país. Al igual que muchos de los casos, murió esperando una cama de terapia intensiva que nunca llegó a tiempo. ¡Loor a todos los colegas caídos!

En otras latitudes, países como Zimbabue e Indonesia incluyeron a los periodistas entre los grupos prioritarios para recibir la vacuna de Covid-19. En la región, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, los incluyó junto a los médicos y trabajadores de salud en la primera ronda de vacunados. En Paraguay apuntamos a ser los últimos, junto al grueso de quienes componen la Población Económicamente Activa, los que salen a poner el hombro y hacen funcionar al país en medio de la adversidad, por tanto, el sector más vulnerable, como también el más relegado por el Gobierno.

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