Desde mañana y hasta el 2 de febrero, los niños podrán practicar diversas disciplinas desde fútbol, tenis de mesa, rugby, atletismo, ajedrez, etc.
Mario González, uno de los coordinadores de la colonia, destacó cómo los padres se prendieron de lleno para inscribir a sus hijos.
“Para la inscripción, que fue el lunes a las 08:00 de la mañana, una madre ya se fue con su auto y sus cosas el domingo a las cuatro de la tarde. El lunes se levantó a las 04:30 de la mañana y fue la primera en entrar”, contó.
En estas vacaciones, cuando a causa del calor y el tiempo libre disponible, los pequeños no tienen muchas opciones para dejar pasar las horas y terminan pegados al entretenimiento tecnológico.
Por ello, la actividad deportiva es una buena alternativa. “El deporte genera buenos recuerdos, genera alegría en los niños, genera grupos sociales, amistad. Y la amistad en el deporte es para toda la vida”, expresó.
La gratuidad de la colonia de la SND da la posibilidad a varias familias puedan enviar a sus hijos a actividades distintas durante las vacaciones.
Esta es una política asumida por el Estado, señala González. “Tenemos que seguir con esto, tenemos que dar esa opción para las familias que por ahí les cuesta un poco, ir a pagar una escuela deportiva, todos los niños puedan tener la misma oportunidad”.
Realizar actividades deportivas tiene varios beneficios para los niños, resalta González. Sobre todo en las vacaciones de verano.
Uno de los beneficios es no estar sentados todo el día con el celular, la tv o la computadora.
En la escuela deportiva se conjuga el bienestar físico, psíquico y espiritual del niño, compartiendo con otros la sana competencia.
También comparte con los de su edad o disciplina, las alegrías y frustraciones que genera el juego. Una vez culminado, todos se abrazan y celebran el momento.
“Si los chicos vuelven a la casa contentos, con sonrisa, los padres escuchan cuando les cuentan lo que hicieron, se genera la prevención para que no caigan en vicios”, detalla.
Los pequeños deportistas no solo aprenden habilidades de las distintas disciplinas que practican.
También reciben la orientación de los profesionales que los acompañan para saber cómo canalizar las distintas emociones.
A su vez, también son un ejemplo para la familia y la comunidad. El niño que asiste a la escuela deportiva, va con todas las ganas y la energía y vuelve a la casa felizmente cansado, describe.
No solo conocen de las actividades. También reciben enseñanzas para la vida misma al compartir con niños con discapacidad. Los comparten también con otros pares suyos con discapacidad, cuenta el profesor.