Lo ocurrido en la tarde del sábado con Óscar Cardozo, delantero paraguayo que no pudo convertir el gol de penal ante España, no es algo sin precedentes. Así como el espigado atacante guaraní, otros más afamados penaleros también fallaron en este tipo de disparos en citas mundialistas.
Tenemos por ejemplo el más recordado en 1994, en la definición por penales de la final del Mundial de Estados Unidos, cuando Roberto Baggio falló el tiro penal y le dio el título a Brasil.
Michel Platini, para la selección francesa, también falló un penal definitorio en el Mundial de México 1986. En el Mundial de los italianos, 1990, Diego Maradona falló un penal, pero en esa ocasión tuvo de su lado a un gran arquero como Sergio Goicochea, quien lo salvó parando otros penales para que Argentina siga su camino hacia la gran final.
Zico y Socrates, grandes ídolos del fútbol brasileño, también sintieron recorrer por su piel el frío sudor, al ver como el arquero rival se quedaba con sus remates desde los 12 pasos en citas mundialistas.
Por eso lo ocurrido con Óscar Cardozo, no pasa a ser un hecho que lo condenará de por vida. Como dijo el entrenador albirrojo, Gerardo Martino, el delantero tuvo el coraje de tomar la responsabilidad de cobrar la pena máxima y lo falló, pero lo va a superar.