Los funcionarios en el Senado no pueden disimular su preocupación ante eventuales movidas que se puedan dar dentro de la institución, tras los primeros resultados del Centro de Adiestramiento en Servicio (CAES).
En las últimas semanas se volvió normal la visita de los sindicalistas a los senadores de distintos partidos, y también están pendientes de una audiencia con el titular del Congreso, Mario Abdo Benítez.
Manuel Gamarra, quien se define como director del área gastronómica del Senado y secretario general de uno de los sindicatos, admitió la preocupación, y anunció que hay convocatoria a una reunión informativa con varios directores del área administrativa.
Es un secreto a voces desde hace años la superpoblación en la Cámara Alta y el Congreso, y eso es justamente lo que dedujo el CAES, en su informe para el Senado.
El martes pasado, Marito admitió que hay más directores de los que se necesitan y varios funcionarios irregulares.
Estas declaraciones, así como otras de algunos senadores que ponen en duda la función de los empleados del Congreso, los puso en alerta, y manifiestan su molestia.
Gamarra refirió que hay varios puntos que quieren que los directores administrativos aclaren a los funcionarios.
Justamente tiene que ver con el informe del CAES, las declaraciones de algunos senadores y el presupuesto, que en estos momentos es objeto de análisis en el Parlamento.
Entre los privilegios que el funcionariado quiere mantener están las bonificaciones y remuneraciones extraordinarias. Algunos de estos rubros se recortaron durante el mandato del liberal Blas Llano.
Gamarra mencionó que esperan explicaciones del secretario general, Antonio Sánchez; y de los directores del área financiera, Rubén Vázquez; administrativa, Ascensión Martínez, y de auditoría y control, Gloria Amarilla. No consideró necesaria la presencia del director de Recursos Humanos, Juan Lombardo.
Declaraciones no felices. Gamarra cuestionó específicamente las declaraciones de la senadora colorada Blanca Ovelar, quien había indicado a la prensa que había 80 mozos en el Senado, lo cual negó.
“Estamos preocupados por las situaciones que están sucediendo, ya que algunos miembros de la Cámara están haciendo declaraciones poco felices. Eso hace que la sociedad nos juzgue de manera diferente a lo que somos realmente”, reclamó.
“También pedimos audiencia con el presidente (del Congreso) para que podamos aclarar algunas cuestiones en lo que se refiere a nosotros como trabajadores. Nos preocupa que en la prensa salgan cosas fuera de lugar”, dijo.
Consultado si los senadores hacen declaraciones fuera de lugar, sostuvo que sí. “A lo mejor no manejan bien las informaciones. Estoy seguro de que no hay 80 mozos”, alegó, y aclaró que son 17. “A nosotros nos interesa que las autoridades de la institución nos den nuestro lugar. No puede ser que vengan personas que no saben el movimiento de lo que es el Legislativo y nos califican”, cuestionó el sindicalista. El ex titular del Congreso Blas Llano había cuestionado que existan direcciones de mozos, fotocopiadora y de ascensoristas.