04 may. 2026

Los dueños del espectáculo celebraron con un rico tereré

El goleador Óscar Cardozo y el portero Justo Villar, los ídolos de la afición de Newell’s, tomaron la tradicional bebida paraguaya para recordar los momentos emocionantes del partido ante Central.

Por Horacio Galiano (textos)
y Andrés Cristaldo (fotos),
enviados especiales a
Rosario, Argentina.
Esa moza nunca había aparecido. De verdad. Y menos en la recepción del hotel. No se sabe de qué club es o si le envió un superior. Con su “Buen díaaaaaaa”, interrumpió la conversación. "¿Les sirvo un cafecitoooo?”, preguntó-ofreció.
“No, estamos tomando tereré”, ¿Cómo? “Tereré, una costumbre de Paraguay”, respondió por segunda vez Villar.
Ella se fue y ellos se ocuparon de los elementos. A Justo Villar no le gustó la guampa. Óscar Cardozo, con lo generoso que es, dijo que no importaba. Se turnaron para cebarse y se pusieron de acuerdo para vivir una mañana distinta, amena. Bien paraguaya, pero en esta ciudad de Rosario con baja temperatura y mucho calor humano.
A menos de 24 horas de haber conseguido la victoria 1-0 sobre el clásico rival, Rosario, los artífices de la conquista de Newell’s, que ahora está con 40 victorias, 4 menos que su adversario. Va acortando distancias.
Terminó rápido el agua y encima costó conseguir buena cantidad de hielo, como se toma un verdadero tereré. Ambos se dedicaron a comentar acciones del encuentro vivido en cancha rojinegra, ante un marco alucinante de público –se reitera el concepto que es el clásico más atrapante después de River-Boca– que gracias a Dios estuvo pacífico.
LAS ANÉCDOTAS. Óscar, pobre ese mita’i al que cinco minutos después de la jugada –en la que no le pasó el balón– le seguías puteando, fue el comentario para el lungo. Pegó el sofá, se rió y contó: “Y no pasó, ¿qué querés que haga?”. Se metió Villar como cortando con los brazos un centro. “Sí, cierto es Tacu (así le llama). En un córner incluso le dije cuando vino a defender: Ejedehána chera’a”.
Cuando mencionó el portero –que había olvidado cuándo fue la anterior vez que tapó un penal, pero le recordamos y lo corroboró– la palabra córner, volvió a la mente la jugada en la que el balón superó a Villar y Cardozo, sobre la línea en el segundo palo, despejó. “Sí, fue una pelota que me sobró, pero iba al córner de todas maneras creo”.
¡¡Para qué dijo eso!! “Mba’e córner pio. Yo te salvé nde”, respondió Óscar, quien por lo visto tenía guardados algunos piropos: “Sacate na ese anteojo. Parecés un guardia de seguridad”.
El tiro fue más fuerte que el enviado por Christian González en el penal. Villar lo atajó con una sonrisa.
LAS FOTOS. El flash llamó la atención de los presentes. Los dos posaron. Son estrellas. Los jugadores del momento. “La herida en una derrota, ante el clásico rival, te dura un mes”, dijo, con conocimiento de causa, Villar. Con Newell’s y Central lejísimos de la punta, a falta de 6 juegos para el final, era el partido del campeonato. Del orgullo, del amor a la casaca, el especial. Ganó, gracias a ambos paraguayos, el equipo rojinegro.
El agua terminó... y con lo que costó conseguir el hielo abundante que requiere un auténtico tereré. El número 1 (Justo Villar) y el 9 (Óscar Cardozo) se despidieron, con un “hasta pronto”.
Y a la moza, después “del gracias pero no” de Villar, ni se le ocurrió pasar cerca.