31 oct 2026

Los demonios de Tasmania son más resistentes al cáncer

Los demonios de Tasmania han desarrollado una mayor resistencia al cáncer facial que ha diezmado su población en las últimas dos décadas, lo que podría salvarlos de la extinción, según un estudio publicado en Australia.

Foto: demonio de tasmania.jpg

Foto: batanga.com

EFE.

El trabajo, publicado en la revista científica Nature Communications, examina las muestras de tejidos de un grupo de demonios de Tasmania de tres lugares de la isla, tomados durante un período de 17 años.

Los investigadores lograron identificar los cambios genéticos asociados a la lucha contra el cáncer facial que fueron detectados en 1996 en estos mamíferos (Sarcophilus harrisii).

“La principal conclusión de este estudio es que el demonio está evolucionando a un nivel genómico”, dijo a la cadena ABS Menna Jones, experta de la Universidad de Tasmania que participó en la investigación.

Según Jones “las regiones (del ADN) que cambian en respuesta a la enfermedad están asociadas a las funciones inmunológicas y al cáncer”, lo que indica que el animal “está respondiendo a la enfermedad de una forma en la que podría superar el cáncer y salvarse”.

El tumor que afecta a los demonios de Tasmania, que a menudo contraen a través de heridas sufridas en peleas con ejemplares infectados, aparece en la boca del animal y aumenta de tamaño hasta causar unas deformaciones que le impiden comer.

Los investigadores esperan que los demonios desarrollen una mayor resistencia contra el cáncer, aunque mostraron su sorpresa con la rapidez de adaptación a una nueva enfermedad como esta, altamente letal y que pone una fuerte presión evolutiva en la especie.

“Esperábamos que el patógeno, en este caso, el tumor, se convirtiese en menos peligroso para los demonios con el tiempo y que estos animales desarrollaran resistencia y tolerancia (...) Esta es la primera prueba de ello”, remarcó Jones a la ABC.

El demonio de Tasmania pobló el territorio continental de Australia, pero actualmente su hábitat se reduce a la isla de Tasmania, donde la población se ha visto reducida por estos tumores y una baja diversidad genética.

Este carnívoro está incluido en el listado de animales en peligro de extinción de Australia y en la lista roja de Naciones Unidas por considerar que en unos 25 o 35 años este podría desaparecer si antes no se encuentra una cura al cáncer que lo aqueja.

Hamish McCallum, de la Universidad Griffith y parte del equipo investigador, publicó hace siete años un modelo que sugería que los demonios estarían actualmente extintos.

“Los demonios de Tasmania tienen una diversidad genética muy baja. La evolución puede suceder rápidamente, pero necesita que exista una variación genética como punto de partida”, acotó McCallum al sorprenderse por la rápida adaptación de esta especie.

Más contenido de esta sección
Un gran jurado de Texas imputó a un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) por atropellar a un inmigrante con su vehículo en Houston a principios de este mes, según anunció este viernes la Fiscalía del condado de Harris.
Un instituto de enseñanza de inglés cerró repentinamente sus puertas en Irlanda y dejó varado a cientos de estudiantes, entre ellos, paraguayos, que exigen respuestas para decidir qué decisiones tomar.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó el pasado jueves a la encargada de negocios de la Embajada argentina en Brasilia, Emilia Cortés, para pedir explicaciones sobre la posible implicación del Gobierno del presidente Javier Milei en la fuga del excandidato presidencial Flávio Bolsonaro a Estados Unidos, con paso por territorio argentino.
El papa León XIV se posicionó el viernes en contra de darle una identidad legal o derechos a los agentes de inteligencia artificial, y argumentó que los responsables de sus actos son sus creadores humanos.
La australiana Erin Patterson condenada por matar a tres familiares de su esposo con hongos venenosos perdió este viernes su intento de revocar sus condenas y se le impuso una sentencia más severa, al no poder demostrar que fue encarcelada injustamente.
Los astronautas Anil Menon y Joshua Kutryk concluyeron este jueves una caminata de siete horas y 11 minutos fuera de la Estación Espacial Internacional (EEI), en la que instalaron y desplegaron el séptimo de los ocho nuevos paneles solares que reforzarán su suministro eléctrico.