No como en la mayoría de los barrios capitalinos, en la madrugada las calles de Tablada Nueva se llenan de personas que van a trabajar con carritos, hacer reciclaje, quemar huesos, o “carranchear”, es decir, extraer toda la carne de los huesos de los distintos mataderos de la zona, para después venderla por kilo.
Estas personas que salen temprano de sus viviendas para ganarse honestamente el pan de cada día, son las más expuestas a ser asaltadas en las propias calles del barrio. Es que, según los vecinos de la zona, los peajeros están instalados en cada esquina, “recolectando” plata de las personas indefensas que pasan.
Alberto López, un lugareño, explicó que la razón por la cual los delincuentes actúan impunemente de madrugada es por la ausencia de un patrullaje policial. “Es lamentable, porque generalmente las víctimas son gente muy humilde”, indicó. Otras personas que tienen empleo y salario fijo fueron víctimas de los delincuentes en más de una ocasión.
RESPUESTA. “Por cada motocicleta que ustedes consigan, nosotros vamos a conseguir dos efectivos de la Policía para que se patrulle la zona 24 horas al día”. Esa fue la propuesta de los representantes del Ministerio del Interior a los pobladores de Tablada Nueva, en Asunción, contó Gilberto González, presidente del Centro Comunitario “Blanco Cué”, de dicha comunidad.
El viceministro de Asuntos Políticos, Elvio Segovia, y otros representantes del Ministerio se reunieron con los vecinos de la zona la semana pasada, como ya lo habían hecho en Viñas Cué, para tratar de encontrar una solución a la delincuencia cotidiana en el barrio.
González sostuvo que aún no tienen clara la forma en que van a adquirir los biciclos y expresó que la tarea es muy difícil ante la pobreza en la cual están sumergidos los vecinos. “A nosotros no nos da como para comprar motocicletas para la Policía. La gente de acá es muy humilde”, expresó. En ese sentido, dijo que el centro comunitario pedirá el dinero necesario a uno de los muchos frigoríficos que hay en la zona.
“VIENEN DE OTROS LUGARES”
Clara Vázquez, vecina de la zona, explicó que las personas que son violentas en el barrio y que realizan los delitos son, generalmente, personas que provienen de otros lugares.
“La mayoría de los asaltantes no nació y ni se crió acá. Son personas que vienen de Viñas Cué o de la Chacarita y que salieron de esos lugares justamente por que se metieron en problemas por realizar delitos” explicó.
Por otro lado, la mujer señaló que otro motivo importante de la inseguridad reinante en el barrio es la extrema pobreza en la cual está sumida gran parte de la población. En ese sentido, agregó que la mayoría de los niños van a la escuela, pero de un “nivel pésimo”, en sus palabras, y que al llegar a la adolescencia no encuentra una mejor opción laboral que volcarse al mundo. “Somos muy pocos los que tenemos sueldo fijo”, manifestó.