Durante la Semana de la Moda de Nueva York, Estados Unidos, Jeremy Scott llenó la pasarela de estampados coloridos. El diseñador reconocido por su inclinación por el uso indiscriminado y descontracturado del color, propuso para la temporada de otoño vestidos, polleras, blusas y crop tops, con gráficos de dibujos animados, planetas, pentagramas y una combinación de colores vivos y pasteles con botas en contraste.