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López Obrador quiere terminar con los fueros de presidentes

 

El flamante presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, envió ayer al Senado una iniciativa para reformar la Constitución y suprimir el fuero de los presidentes del país para que puedan ser juzgados por cualquier delito.

“La iniciativa que estoy mandando al Senado es para terminar con este fuero. Se termina la impunidad establecida en la Constitución. El presidente va a poder ser juzgado como cualquier otro ciudadano por cualquier delito“, explicó el presidente durante su conferencia matinal diaria.

López Obrador, quien asumió la Presidencia el pasado sábado, recordó que desde 1917 el jefe del Estado mexicano solo puede ser juzgado por “el delito de traición a la patria“, y lamentó que no pueda ser juzgado por corrupción.

Asimismo, se mostró confiado en que los legisladores del Senado y de la Cámara de Diputados, donde el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) de López Obrador tiene mayoría, aprobarán la iniciativa para que “se acaben los fueros y los privilegios”.

La cámara alta informó en un comunicado que la reforma fue enviada por la Secretaría de Gobernación y establece que para actuar penalmente contra el presidente será necesario acusarlo ante ese órgano legislativo, que resolverá si se procede o no.

punto final. También expuso que la reforma se centra únicamente en quitar la inviolabilidad del jefe del Estado, aunque el presidente del Senado, Martí Batres, señaló la necesidad de que en un futuro se eliminen los fueros de todos los legisladores.

Batres informó que la iniciativa se incorporará al orden del día de la sesión y se turnará a las comisiones correspondientes.

Durante su discurso de investidura, López Obrador declaró el “punto y final” a la corrupción, aunque anunció que desde el Gobierno no impulsará investigaciones contra sus predecesores en la Presidencia del país.

La supresión de privilegios forma parte de sus medidas de austeridad, como la venta del avión presidencial y el rechazo a vivir en la residencia presidencial de Los Pinos que pasará ahora a ser un centro cultural.

El nuevo mandatario mexicano ya envió el avión presidencial, un Boeing 787-8 a California, Estados Unidos en donde se pondrá en venta.

El aparato estará expuesto en el al hangar de Boeing en Victorville (California, Estados Unidos).

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