Momentos después de ser arrestado, Rodríguez confesó que era él quien fue filmado por las cámaras de circuito cerrado del bus, despojando de sus pertenencias a pasajeros, previa amenaza con un arma de fuego.
“Lo hice por necesidad”, se justificó el joven ante los periodistas. Se declaró adicto a la cocaína y también afirmó que era la primera vez que cometía este tipo de hechos.
El comisario Carlos López Russo, que estuvo al frente del procedimiento por parte de la Policía, dijo que el video de circuito cerrado fue fundamental para llegar hasta el joven, que una vez detenido cayó en contradicciones al decir cómo obtuvo el arma para realizar el asalto y qué hizo después con ella.
“No quiere contar dónde está el arma. Dijo que va a comentar en presencia de su abogado, porque en un momento dice que alquiló y después que tiró”, señaló el uniformado.
Rodríguez también dijo que actualmente no cuenta con trabajo fijo y necesitaba dinero para ayudar a su madre.
En el video, que fue difundido en las redes sociales y también a través de los medios de comunicación se puede ver que un joven sube al transporte público sobre la avenida Artigas, a la altura del club Libertad, y a punta de pistola obliga al chofer y a los pasajeros a entregar sus teléfonos celulares.
Es la primera vez que ocurre este tipo de asaltos en un bus diferencial, informaron fuentes de la Cetrapam.