Por Narciso Meza y Carlos Marcelo Aquino
Mientras en algunos lugares la lluvia fue abundante y beneficiosa para la agricultura, en otros lugares como el Chaco solo hubo lloviznas acompañadas del intenso frío que azota el país estos días. En el Norte preocupa la sequía.
En la Zona Sur del país se registró la marca más elevada de agua caída, como en Colonias Unidas, donde este fin de semana totalizó 100 milímetros, según registros del Departamento Agropecuario de Cooperativa Colonias Unidas.
La situación favorece en gran medida a los cultivos de invierno y la ganadería.
En ese sentido unas 190.000 hectáreas de trigo, 30.000 de canola y otra importante superficie de rubros menores están aprovechando los beneficios de estas lluvias para su normal desarrollo. “Junio fue un mes muy seco en esta zona en comparación a los otros meses del año”, explicó Ricardo Paredes, de la Dirección de Extensión Agraria y Ganadera (DEAG).
Para el funcionario estatal, estas lluvias son de vital importancia para la agricultura de la temporada invernal. En junio hubo solamente 36 milímetros de agua caída en la zona. En tanto que la media de los meses de enero a mayo fue cerca de 300 milímetros por mes. Anualmente, en esta región la media de lluvia es de 2.200 milímetros.
Caminos. En contrapartida a los beneficios que trae la lluvia, están los caminos vecinales que no tienen capas pétreas o asfálticas.
Cerca de 1.500 kilómetros de tramos viales en las condiciones mencionadas sufren daños en Hohenau, Obligado y Bella Vista, al igual que otros tantos en Itapúa.
La reparación de estos caminos en la mayoría de los casos –como en Colonias Unidas– corre por cuenta de las municipalidades, que en meses anteriores ya desembolsaron importantes sumas de dinero para su reparación.
Al norte. Mientras tanto, en el Norte, con una mínima de 5ºC, se hizo sentir el frío, pero sin que la lluvia llegue así como necesita el sector productivo. Las inclemencias comenzaron el domingo, pero solo 8 milímetros de agua cayeron.
Ayer, la temperatura llegó a 5 grados en San Estanislao, con una sensación térmica muy por debajo, acompañada de lloviznas ligeras.
La falta de lluvias ya genera preocupación en el sector productivo, incluso muchos productos de autoconsumo están siendo afectados por la sequía.
Andrés Vera, productor de mandioca de la zona de Yrybucuá, señaló que no están pudiendo comercializar su producción porque es imposible arrancar por la sequía. “En estas condiciones no se puede sacar la mandioca, el suelo es bastante duro y la raíz se rompe”, lamentó.
Asimismo, pobladores de Peguajhó, Carolina, Tuyangó, General Cáceres y Aguapey, del distrito de Itacurubí del Rosario, lamentan la falta de agua en sus pozos. “La situación está empeorando con la sequía, el problema nuestro es primero con la canalización que hacen los menonitas del cauce del arroyo Tapiracuai, que afecta a los pozos, y ahora con la sequía varias familias deben beber hasta de pequeñas nacientes de la zona”, señalo Jacinto Cañete, uno de los pobladores afectados.
Agricultores claman por más agua
Por Justiniano Riveros
Concepción
La falta de lluvias se agudiza en el departamento. Esto ya comienza a preocupar a los productores agrícolas. Desde hace más de un mes que no se cuenta con una buena precipitación pluvial, de cuya consecuencia el suelo se halla muy seco.
El sector más sensible de todos es la agricultura, que necesita urgentemente una buena lluvia para lograr un buen rendimiento de los cultivos como poroto, feijão, maíz, frutas y verduras.
El problema consiste en que las producciones están en periodo de maduración y si no llueve habrá serios problemas, según explicó el ingeniero Cornelio Vázquez, gerente de Campo de la DEAG.
La ganadería aún no se resiente demasiado, pues la mayoría de los campos cuentan aún con agua.