En este orden, en la red de Twitter aparecieron denuncias con videos y fotografías de personas cargando en tambores y bidones “al por mayor” en los servicentros de la empresa estatal de combustibles.
Las críticas calificaban de posibles “negociados” y “robo” por parte de los establecimientos, en connivencia con otras personas que se quedaban así con la mayor cantidad de combustible más barato posible antes del reajuste.
Una de las fotografías más compartidas fue la de la carga de un tambor que llevaba en su valijera una camioneta.
Otra de las imágenes que se hizo viral fue la de un camión furgón lleno de bidones que iban siendo cargados por el playero.
Durante la vigencia del subsidio de precios del diésel común y la nafta de 93 octanos, también se sucedieron denuncias en las redes que daban cuenta de que, supuestamente, operadores que trabajan con Petropar, retiraban grandes volúmenes de combustibles más barato y los vendían al precio de emblemas privados de las cuales también son operadores.
Petropar no se pronunció respecto a estas denuncias y sí tomaría nota para sancionar a las estaciones que incurrieron en estos procedimientos de beneficio para unos pocos “avivados”.
La entonces vigente ley de subsidio 6900 resultó letra muerta en estos casos, a partir de que expresamente prohibía la venta de los dos mencionados combustibles en bidones.