El equipo de Diego Alonso no estuvo iluminado en el global del partido y sufrió bastante la ausencia de Derlis González en ataque. En la primera parte estuvieron muy imprecisos y no quebrantaron ni un poco a la portería capiateña. Un cabezazo de Julio Manzur luego de un tiro de esquina fue lo más peligroso que supo generar el cuadro franjeado.
Y como si todo fuera poco, Fabio Escobar, antes de cerrar el primer capítulo, adelantó a su equipo con un preciso cabezazo luego de un estupendo centro de García. La fría y húmeda jornada comenzaba a pasarle factura al Decano.
De contra. A pesar de que Diego Alonso realizó dos modificaciones de carácter ofensivo, en la complementaria su equipo careció de fantasía a la hora de elaborar jugadas de riesgos. Todos los bombazos lanzados al área de Capiatá fueron despejados con sobriedad y personalidad por los zagueros auriazules, que anularon siempre a los atacantes de Olimpia.
marca registrada. Las salidas a gran velocidad fueron el mejor argumento de Capiatá, que supo sentenciar el partido por esa vía. Óscar Ruiz y Gato García fueron un dolor de cabeza para la última línea franjeada. La fórmula de ambos futbolistas le dio el segundo y último tanto del encuentro. Olimpia deberá recuperar rápidamente su identidad de cara al clásico del 5 de junio.