CEUTA
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió este lunes una respuesta europea común para reforzar el control de las fronteras del bloque tras la crisis migratoria registrada en Ceuta y las tensiones diplomáticas que generó entre varios países europeos.
“Lo ocurrido demuestra claramente la necesidad de fortalecer las fronteras en los puntos más sensibles”, escribió Von der Leyen en una carta dirigida al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Entre las medidas planteadas mencionó una “mayor vigilancia y, cuando sea necesario, la instalación de barreras físicas”.
DESAFÍO CONJUNTO. No obstante, la jefa del ejecutivo europeo subrayó que “la protección de las fronteras exteriores de la Unión constituye una responsabilidad compartida” por los 27 Estados miembros.
La llegada masiva de migrantes a Ceuta, enclave español situado en el norte de África, provocó un intenso debate dentro de la Unión Europea.
Las imágenes de miles de personas entrando desde Marruecos llevaron a algunos gobiernos a tomar medidas urgentes.
Algunos de los ministros ya reaccionaron prácticamente en tiempo real a la situación en Ceuta, como el francés Laurent Nuñez, que dio instrucciones para “reforzar sin demora los controles en la frontera española”, así como la activación la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para llevar a cabo “controles exhaustivos”.
Otros como la finlandesa Mari Rantanen pidieron directamente la exclusión de España del espacio Schengen, aunque el único país que finalmente ha establecido medidas ha sido Italia, con la suspensión temporal del acuerdo y la aplicación desde el 1 de agosto de controles aleatorios en aeropuertos y puertos marítimos a ciudadanos no pertenecientes a la UE que procedan de España.
REUNIÓN URGENTE. Los ministros del Interior de la UE se reúnen esta mañana para abordar la situación.
Permitirá “extraer lecciones” de lo ocurrido en Ceuta y trabajar en una “respuesta europea común” frente a los desafíos relacionados con la inmigración clandestina, celebró Ursula von der Leyen.
CAMBIO DE POLÍTICA. En los últimos meses, la UE ha endurecido de forma significativa su política migratoria.
Entre otras medidas, autorizó a los Estados miembros a trasladar a los solicitantes de asilo cuya petición haya sido rechazada a centros ubicados fuera de las fronteras de la UE.
EXIGEN INVESTIGACIÓN. El Gobierno neerlandés reclamó a la Comisión Europea una investigación para esclarecer cómo pudo producirse la entrada irregular de muchas más de 50.000 personas en Ceuta, una situación que considera “una vulneración sin precedentes de la integridad de la frontera exterior de Europa”.
En una carta remitida al Parlamento, el ministro neerlandés de Asilo y Migración, Bart van den Brink, aseguró que Bruselas, “como guardiana de los Tratados”, debe liderar y realizar “una investigación y evaluación exhaustivas de las causas y las deficiencias para que quede claro cómo ha podido producirse esta situación”.
CRÍTICAS DE TRUMP. El presidente Donald Trump, dijo que “la inmigración ilegal está matando a Europa” y que la situación de su país cuando los demócratas “tuvieron abiertas las fronteras” fue “mucho peor” que la entrada masiva de migrantes al enclave español de Ceuta.
“Hay que detener la inmigración ilegal en Europa. Conozco Europa mejor que nadie, mejor que quienes la gobiernan, y tengo excelentes relaciones allí. Hay dos cosas que están acabando con Europa. La primera es la inmigración. La segunda es la energía”, declaró Trump.
- 5.000 migrantes –según el Gobierno de Ceuta– aún no han regresado a Marruecos y siguen en la ciudad, mientras que el Ejecutivo español rebaja la cifra a 2.500 personas. Unos 1.000 migrantes acampan cerca de la playa.
Marruecos habría relajado control en la frontera
Los testimonios recogidos por la AFP y varios expertos sugieren una relajación temporal de los controles marroquíes en la zona fronteriza de Ceuta, lo cual habría favorecido la crisis migratoria sin precedentes en el enclave español.
Los migrantes devueltos aseguran que no se habían reforzado los controles en las dos carreteras que conducen a Castillejos (Fnideq en árabe), una localidad de 77.000 habitantes lindante con Ceuta.
Una fuente cercana a las operaciones de seguridad informó a la AFP que había “controles de gendarmería normales, sin ningún despliegue excepcional”.
Pierre Vermeren, investigador especializado en el Magreb, destaca que la policía marroquí es “muy eficaz, muy organizada y está muy bien informada”.
Si hubiera querido impedir la llegada de los jóvenes “podría haber bloqueado las carreteras”, sostiene.
“Hemos constatado que el dispositivo de seguridad se había reducido” y que “los refuerzos no llegaron hasta el jueves en torno a las 19:00”, añade Mohamed Benaissa, presidente del Observatorio del Norte para los Derechos Humanos, con sede en la región. No hay pruebas de que se haya tomado una decisión en este sentido al más alto nivel del Estado marroquí.
Riccardo Fabiani, analista del International Crisis Group, estima, por el contrario, que “hay elementos suficientes para estimar que (el gobierno de) Rabat está implicado en la crisis”. AFP