Foto: Fernando Franceschelli
Es el escenario creado por un boom inédito en la historia del país. La inesperada proliferación de producciones cinematográficas paraguayas tomó de sorpresa a los actores nacionales, quienes no cuentan con una legislación que reglamente la actividad y los proteja. Pero esta es una realidad que está a punto de cambiar.
Un grupo de artistas, nucleados en la Unión de Actores del Paraguay (UAP), está preparando una reglamentación que establezca un salario base y condiciones laborales mínimas para quienes trabajan en producciones audiovisuales; es decir, cine, televisión y publicidad.
Los actores se juntaron a mediados del año pasado para empezar a redactar la propuesta. Y en el Congreso Audiovisual Tesapé, de 2014, propusieron el tarifario mínimo, un primer avance para formalizar y profesionalizar el oficio. Pero tropezaron con un par de obstáculos: no estaban organizados jurídicamente y carecían de una legislación.
Entonces crearon la UAP, cuya asamblea constitutiva se realizó el 15 y el 22 de diciembre de 2014, y en marzo pasado obtuvieron la personería jurídica. En este momento se encuentran gestionando la personería gremial.
“Uno de nuestros objetivos principales es la concreción del convenio colectivo de trabajo del actor de cine y su salario base. Estamos convocando a todos los actores para compartir experiencias, información y vivencias del trabajo en audiovisual, comparar tarifarios internacionales y condiciones de trabajo”, afirma Juan Sebastián Buzó, secretario general de la UAP.
Pero todavía no se puede hablar de montos, porque calcularlos exige análisis complejos y el proceso todavía tiene un camino largo que andar. “Primero vamos a trabajar en lo que será el salario base del actor de cine, después el de televisión, y más adelante el de publicidad”, agrega Juanse.
Tampoco se puede fijar el salario base del actor sin antes haber establecido las condiciones de trabajo, como periodo de pago, horas de trabajo por jornada de grabación, horas extras, uso de imagen, seguro médico por accidente durante la grabación, entre otros.
Entre los aspectos a tener en cuenta sobre el trabajo en cine, se debe hacer una clasificación. Por ejemplo, de acuerdo a la participación del actor dentro de la película, “están los protagonistas, los secundarios, los extras. También está la forma de contratar al actor, que puede ser semanalmente o por jornada de grabación”.
Desamparados
El gremialista sostiene que actualmente las situaciones injustas para el actor comienzan en el momento en que firma un contrato, propuesto por el productor, que es “totalmente leonino”. “Como aparte de actor soy abogado, siempre veo las falencias y pido que se corrijan. Afortunadamente se corrigen porque hay buena voluntad”.
Pero, aclara, muchos actores no tienen ni idea de lo que son los derechos laborales básicos, y cuando ven un contrato que tiene tres o cuatro páginas o no lo entienden o no quieren leerlo por pereza, entonces firman.
A veces ni siquiera existe un contrato “o no te dan la copia de lo que firmaste o te hacen firmar ahí mismo, sin darte tiempo de analizar las condiciones; pero lo más común es que ni siquiera haya contrato”, afirma Lourdes Torres, síndica titular de la UAP.
El manejo de los derechos de imagen del actor es otro de los puntos que suelen quedar librados al arbitrio de los productores, sin intervención del artista. “A veces te llaman para una cosa y usan tu imagen para millones de otras cosas”, se queja Rubén Zapattini, secretario de actas y comunicación del sindicato.
Los actores también pretenden que el gremio asesore a sus asociados a la hora de firmar un contrato y que tenga la fiscalización de los rodajes. “Los más interesados en reglamentar esto somos nosotros, y por eso vamos a dar el puntapié inicial de presentar el proyecto como para que los productores puedan también verlo con tiempo y hacer su contrapropuesta”, afirma Buzó.
El borrador del convenio será presentado en el Tesapé 2015, y puesto a consideración de los gremios y grupos que aglutinan a los productores de audiovisual, con el fin de llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes.
“A los productores también les va a favorecer que se formalice el trabajo del actor, porque las ayudas económicas internacionales exigen que se cumplan los convenios laborales. A la hora de desembolsar las donaciones o cualquier financiación, las entidades del exterior están interesadas en la legislación laboral”.
El convenio no solo tendrá disposiciones que protejan a los profesionales, sino que también establecerá las obligaciones para el actor, quien va a tener que cumplir un horario y “seguir diligentemente las directrices del director”.
Está previsto, además, que cada gremio del sector se organice con el mismo objetivo. “Yo me reuní con representantes del gremio de vestuaristas del audiovisual y con técnicos. Manifestaron su interés de hacer lo mismo y vamos a juntarnos antes del Tesapé para compartir con ellos, ver cuáles son los derechos en común que reclamamos y apoyarnos recíprocamente para que se formalice”, asegura Juanse.
La profesionalización también exigirá que cada parte de la industria del audiovisual apueste a la formación de sus miembros. El resultado será, naturalmente, tener mejores actores, directores, camarógrafos, guionistas y asistentes. El futuro es de película.
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Que hablen ahora o...
La UAP invita a los actores de todas las organizaciones y a los estudiantes interesados a asistir a las reuniones para elaborar el borrador del convenio colectivo de trabajo del actor de cine. Los encuentros se hacen en Casa KaraKu (Montevideo 1.025 casi Manduvirá), todos los lunes a las 19.00.