Las políticas de comercio e inversión y las oportunidades de negocios son temas a abordarse en la XIII Cumbre Empresarial China-LAC que inicia hoy en la capital de Panamá, con la expectativa de reunir empresarios, representantes de gobiernos y de entes multilaterales, y de generar negocios por 150 millones de dólares.
economía de cambios. La cumbre empresarial tendrá como contexto una caída de la inversión china en Latinoamérica, ya que en 2018 esos flujos sumaron 8.400 millones de dólares frente a los 16.000 millones de dólares del 2016, según datos revelados por el CAF.
Esto se da como el resultado del cambio estructural del modelo de crecimiento de China, que se desplaza desde la manufactura exportadora que absorbió ingentes cantidades de materias primas, muchas procedentes de Latinoamérica, hacia una economía más orientada a los servicios y el consumo interno. Esta reconversión “implicará un menor crecimiento, aunque más sostenible, para la economía” de China.
La agencia calificadora Standard & Poor’s (S&P) pronosticó en agosto pasado que la economía de China crecerá a un ritmo medio del 4,6% durante la próxima década. El cambio en el modelo de crecimiento chino también implica un reajuste en sus importaciones y en la orientación de la inversión extranjera directa en todo el mundo.
Desde 2010, los países de Latinoamérica que más recibieron inversión directa de China son Brasil (44.325 millones de dólares), Perú (14.328 millones), Argentina (12.508 millones), Chile (8.872 millones) y México (5.548 millones), mientras que los sectores más beneficiado fueron energía (56%) e industrias extractivas (39%).
Se prevé que las relaciones financieras con Latinoamérica se profundizarán, que la inversión china se dirija hacia telecomunicaciones, transporte y energía, y que crezca su interés hacia empresas de innovación y del sector agropecuario.