Agencias-ÚH
La reforma constitucional, clave en la amplia ofensiva político-económica con la que el presidente venezolano Hugo Chávez Frías quiere llevar a su país hacia el socialismo, contempla eliminar los límites a la reelección presidencial, crear un Poder Popular, consagra distintos tipos de propiedad social y reduce la jornada laboral.
“También incorporamos en el artículo 64 la edad para sufragar, que queda contemplada en los 16 años. Anteriormente y hasta la fecha está en los 18 años y ya esta propuesta recibida por el sector de la juventud fue aprobada”, dijo la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores, tras una reunión de la comisión legislativa que analiza la proposición.
La Asamblea Nacional, controlada completamente por diputados oficialistas, sostendrá la próxima semana el tercer y último debate sobre la propuesta, artículo por artículo, antes de que el texto sea sometido a un referendo previsto para diciembre.
El propio Chávez afirmó en un acto del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), una formación que promueve el mandatario para fusionar a todas las fuerzas políticas que le apoyan, que ve “útil que la edad de votar se amplíe y que incluyamos a los jóvenes de 16 y 17 años”.
En otros países de la región, como Brasil y Nicaragua, la edad para votar también está fijada en los 16 años.
La reforma constitucional ha desatado una fuerte polémica en Venezuela. Mientras el oficialismo afirma que con los cambios se otorgará más poder y derechos al pueblo, la oposición denuncia que el nuevo texto busca perpetuar a Chávez en el poder y que aumenta desmedidamente sus atribuciones.
UN REVOCATORIO. Otro de los cambios que la comisión legislativa agregará a la reforma propuesta por Chávez es la modificación del artículo sobre el referendo revocatorio, una figura que se incorporó en la Constitución que el mandatario impulsó y logró aprobar tras llegar al poder en 1999.
Esta consulta permite que un 20 por ciento de los electores inscritos puedan solicitar la realización de un referendo para revocar a cualquier funcionario electo transcurrido la mitad de su mandato, porcentaje que los diputados proponen sea aumentado hasta un 30 por ciento del registro electoral.
En el 2004 Chávez ganó un referendo de este tipo activado por la oposición en un controvertido proceso electoral.
Flores también indicó que se propondrá incrementar los porcentajes necesarios para convocar otros tipos de referendo previstos en la actual Constitución, como el consultivo o el abrogatorio, que permite a los ciudadanos derogar leyes.
La presidenta del Parlamento explicó que también propondrán un cambio que obligaría a las organizaciones políticas a presentar listas paritarias para los cargos de elección popular.
“Incorporamos en el artículo 67 igualmente lo que es la obligación de que las organizaciones políticas elijan a sus candidatos y candidatas a los cargos de obligación popular de manera paritaria: hombres y mujeres”, dijo Flores.
Además, el artículo 21, que consagra la igualdad ante la ley de todas las personas, incluiría la “no discriminación por orientación sexual y por estado de salud” a las ya contempladas de raza, sexo, credo y condición social.
Las primeras encuestas dan a Chávez una cómoda ventaja para lograr aprobar el texto gracias a su gran popularidad en el país latinoamericano, pese a que algunas de las modificaciones no gozan de un respaldo contundente.
MÁS SECTORES CRITICAN
La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) y grupos de derechos humanos se sumaron a las críticas contra la reforma constitucional de corte socialista que impulsa Hugo Chávez. La Iglesia venezolana presentó un documento en el cual destaca que la propuesta constitucional “limita la libertad de los venezolanos, incrementa excesivamente el poder del Estado, elimina la descentralización, y el gobierno controla muchísimos espacios de la vida ciudadana”.
El partido progubernamental Podemos --acusado por el mandatario de “traición"--, denunció la “inconstitucionalidad” de esta iniciativa de la Asamblea Nacional, que suprimió el derecho al debido proceso y el derecho a la información durante los estados de excepción. Con la Constitución reformada, que será un libro rojo en lugar del azul de la llamada “Bolivariana”, se propone la reelección sin límite de veces para el presidente y un mandato de siete años, en lugar de seis.
Monseñor Diego Padrón, arzobispo de Cumaná, leyó el documento en la sede de la CEV, que afirma que todos estos cambios “acentúan la concentración de poder en manos del presidente” y “favorece el autoritarismo”. Padrón agregó, entre citas del Papa Benedicto XVI, que las modificaciones introducidas “van más allá de una reforma” porque se propone un “Estado socialista”, contrario a los “principios de la actual Constitución”.