Economía

Las mujeres siguen siendo relegadas al sector de servicios

 

A pesar de que un informe difundido por la consultora Mentu destaca que las mujeres siempre han cumplido un rol protagónico en el desarrollo de Paraguay y han ido ganando espacios, tanto de decisión como en el mundo laboral, la realidad que refleja estos datos es que el sector femenino sigue siendo relegado a empleos relacionados al sector de servicios. O sea, que sigue siendo pequeño el porcentaje de mujeres que llegan a ocupar cargos de relevancia, tanto en el plano económico como en el político en el país.

Mentu resalta que las mujeres siguen siendo las que encabezan el 35,6% de los hogares, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2019.

En tanto que en lo laboral, en el periodo 2009-2019 -según resalta la consultora- la participación femenina ha pasado de 49,7% a 60,9%, tasa que si bien no alcanza a la de 84,8% de los hombres, muestra que las mujeres se han ido posicionando en las actividades económicas, aunque enfrentan más dificultades como un mayor desempleo (7,7% versus al 4,1% de los hombres) y con un promedio de ingresos mensuales menor.

Pero estos datos también reflejan que la posición de las mujeres sigue mostrando una constante, que muestra una mayor participación en el sector terciario, y una considerablemente menor participación en los sectores primario (producción agrícola ganadera) y secundario (industria).

Es así que la ocupación de las mujeres en el sector terciario llegó el año pasado al 77,9%, frente a tan sólo el 13,5% en el sector primario y 8,6% en el secundario.

Incluso, en el sector primario mostró una reducción de con respecto al 2018, en que se posicionaba en un 15,0%, pero el año pasado se redujo en un punto y medio.

Plano político. En lo politico, también ha aumentado la participación de las mujeres, según Mentu, quienes ocupan el 17,8% de las bancas del Senado y el 16,3% de los escaños de la Cámara de Diputados. Es importante destacar la evolución del empoderamiento de las mujeres en el país; no obstante, se debe seguir respaldándolas con leyes y acciones que potencien su participación y resguarden su integridad física y moral.

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