Con 23 votos a favor, 19 en contra, 1 abstención y 2 ausencias, el cartismo consiguió el cuestionado permiso sin goce de sueldo para Hernán Rivas, en sesión extraordinaria del Senado, ayer.
La oposición y la disidencia intentaron reunir los números para evitar la medida, que consideran inconstitucional, pero hubo varias fugas claves. Sobre el legislador se centra la polémica por su supuesto título falso de abogado.
Sectores de la disidencia y oposición rechazaban esa medida e incluso pedían la pérdida de investidura. Aparecieron con carteles alusivos.
Hasta Rivas votó por su permiso, luego del escándalo que desató el sobreseimiento de su causa por obtener y utilizar un supuesto título falso de abogado.
Además, el legislador fue señalado por la fiscala Patricia Sánchez como autor de amenazas en su contra por continuar con el proceso.
La oposición y una parte de la disidencia se plantaron señalando que el pedido de permiso es inconstitucional, ya que solo deben reservarse para ejercer cargos diplomáticos y de ministro.
En medio de las intervenciones que realizaban los senadores de la oposición y disidencia colorada que adelantaron su rechazo del pedido de permiso que presentó Rivas, los oficialistas Natalicio Chase y Juan Carlos Nano Galaverna seguían contando los votos banca por banca.
Los opositores como Esperanza Martínez, Celeste Amarilla, Rafael Filizzola e Ignacio Iramain fueron lapidarios en sus discursos contra el permiso por tiempo indefinido que solicitó el cartista para trabajar en “demostrar su inocencia” tras las nuevas denuncias por el caso de título falso. Además, portaban carteles que reclamaban “¡Renuncia! No permiso”.
Se sumaron los disidentes Mario Varela, Lilian Samaniego y Juan Afara, cuando los dos últimos solo hablaron antes de la sesión con la prensa.
Tras una hora de intervenciones, Nano Galaverna hizo una señal a Carlos Núñez, quien en ese instante pidió el cierre de debate para ir directamente a votación. En ese momento, apareció repentinamente Rivas, quien –según expuso Esperanza Martínez– se encontraba dentro de las instalaciones del Congreso, pero no se animaba a ingresar en el pleno. En el momento oportuno ingresó, votó a favor de su permiso y tras una señal de despedida y agradecimiento a su movimiento, se volvió a retirar para no volver, ya que se presume que el permiso indefinido se extenderá por el resto del periodo legislativo.
Fugas. Fueron claves los votos del liberal José Pakova Ledesma, aliado ahora al cartismo, y los disidentes Colym Soroka, Carlos Núñez y Alfonso Noria. Estos dos últimos formaron otro bloque, molestos con el oficialismo, pero al final quedaron pegados.
Liseras juró como ficha de HC
Luego de que el Senado, por ajustada mayoría, aprobara el pedido de permiso a Hernán Rivas, el presidente del Congreso Nacional, Basilio Núñez, accedió de inmediato a convocar al senador suplente Carlos Liseras para que ocupe su lugar en sustitución. Liseras se integra a la bancada cartista.
Así se puso fin a varios días de incertidumbre, desde que Borba confirmó que en caso de la salida de Rivas, su decisión era la de no asumir la banca con una nota dirigida al TSJE, en la que argumenta “razones estrictamente particulares”.
De esta manera, la banca correspondía a Liseras, quien seguía en la lista de suplentes.
Liseras era hasta su juramento el director de la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar).
Cabe recordar que el mismo fue diputado por la ANR en el periodo 2008-2013.
Borba, por su parte, alegó que renunció al Senado porque el sector privado “le satisface”, pero trabaja con el cartista Antonio Barrios.