23 mar. 2026

Las Cazadoras de K-Pop: “Paraguay es nuestra casa”

@encisoclarisa

El telón se levanta y el grito es inmediato. No importa la edad: Niñas, adolescentes y hasta padres lookeados corean, bailan y se dejan llevar. Ese es el espíritu que promete volver a sentirse hoy en el Teatro Lírico del Banco Central del Paraguay, donde el fenómeno internacional “Las Cazadoras K-Pop” regresa con dos únicas funciones, a las 15:30 y 17:30.

La propuesta, que forma parte de su World Tour 2026, no es solo un show musical. Es una experiencia inmersiva que combina coreografías exigentes, acrobacias, efectos especiales y canciones en vivo que recorren los grandes éxitos del K-pop en inglés y español. Todo con una estética vibrante que remite a ese universo que hoy conquista al mundo.

Pero detrás del despliegue escénico hay algo más: Una historia que conecta. “Cuidamos mucho la responsabilidad de que sea lo más fiel posible porque las niñas vienen a vivir el sueño de ver a sus artistas favoritas en vivo”, cuentan los integrantes del elenco en conversación con Última Hora.

Una gira sin pausa, pero con emoción. El camino hasta Asunción no fue breve. El elenco viene de una gira que lo llevó por varios países de Latinoamérica y que continúa creciendo.

“Estamos viajando constantemente: Paraguay, Argentina, Chile, Perú… es intenso, pero todos los países nos han recibido de una manera espectacular”, relatan.

Ese ritmo, sin embargo, es uno de los mayores desafíos. El k-pop exige disciplina: Horas de entrenamiento físico, vocal y coreográfico.

“Es un género que demanda muchísimo ensayo. Siempre damos el máximo de energía en cada función, y eso requiere preparación constante”, explican.

Aun así, el cansancio queda en segundo plano cuando se encienden las luces.

“Los gritos del público son impresionantes. A veces ni escuchamos los diálogos en escena”, confiesan entre risas.

El público, un personaje más. Si algo distingue a Las Cazadoras K-Pop es su capacidad de romper la cuarta pared. El público no solo observa; participa, reacciona y transforma cada función en una experiencia única.

“Cada show es distinto. El teatro es un organismo vivo, y lo que pasa con la gente influye en lo que hacemos arriba del escenario”, explican. Esa conexión se vuelve aún más fuerte al final, cuando los artistas interactúan directamente con los fans.

Ahí llegan los regalos: Pulseras hechas a mano, cartas, peluches. “En ese momento te olvidás que sos actor. Sentís que realmente sos el personaje”, dicen.

Convertirse en “idols”, como se conoce a los famosos del k-pop es parte del juego, pero también un desafío emocional. “Es un sueño estar ahí. Ver a los niños y también a los adultos disfrutando, cantando, es muy gratificante”, coinciden.

El fenómeno k-pop, impulsado por grupos globales y una estética potente, encuentra en este espectáculo una versión teatral que logra conectar especialmente con el público latinoamericano. “Tiene un mensaje fuerte de superación y aceptación, y eso llega mucho”, destacan.

Paraguay, en el corazón. Esta no es la primera vez que Las Cazadoras de K-Pop visitan el país, y sin lugar a dudas, el numeroso elenco destacó que el cariño recibido por parte del público guaraní dejó huella en sus corazones.

“La gente paraguaya es increíble.

Nos han hecho sentir en casa”, aseguran y recordaron que la primera vez que vinieron a nuestro país probaron la sopa paraguaya y quedaron muy sorprendidos por la textura y su exquisito sabor.

“Probamos la sopa paraguaya y nos sorprendió muchísimo. Y la fruta, fresquísima”, cuentan.

Dos funciones, una experiencia. A la exigencia artística se suma el detrás de escena, donde el tiempo corre con la misma intensidad que en el escenario. Cada función implica cerca de dos horas de preparación entre maquillaje, vestuario y pruebas técnicas.

“La caracterización es clave para lograr esa estética que el público espera porque venimos de un universo muy visual”, explican.

Y aunque el origen del proyecto fue casi espontáneo (un mes de ensayos intensivos), el espectáculo no ha dejado de crecer: Se ajusta, se pule y se reinventa en cada país.

Esa evolución constante también se alimenta de lo inesperado, algo propio del teatro en vivo. Fallas técnicas, cambios de último momento o pequeños imprevistos forman parte del recorrido, pero lejos de quebrar la magia, la fortalecen.

“Nos ha tocado cantar a capela o resolver cosas en el momento, y el público ni lo nota. Al contrario, conecta más”, cuentan.

Quizás ahí radique el secreto de Las Cazadoras K-Pop” en esa mezcla de precisión y espontaneidad que convierte cada función en una experiencia única e irrepetible.

Con una duración de 80 minutos, múltiples cambios de vestuario y una puesta en escena que no da respiro, Las Cazadoras k-pop prometen hoy un espectáculo que apunta directo a la emoción.

“Lo que sea que estén imaginando, va a ser mejor”, aseguran.

Y quizás ahí esté la clave: No se trata solo de música ni de coreografías perfectas. Se trata de volver a creer, aunque sea por un rato en ese sueño que mezcla fantasía, esfuerzo y aplausos porque cuando el telón cae, lo que queda no es solo un show, sino una experiencia compartida.

Una de esas que, como dicen ellos, “vale todo el esfuerzo”.

  • Lo que tenés que saber del show
  • Nombre: Las Cazadoras de K-Pop.
  • Día: Sábado 21 de marzo.
  • Lugar: Teatro Lírico del Banco Central del Paraguay.
  • Hora: 15:30 y 17:30
  • Duración: 80 minutos.
  • Entradas: www.tuti.com.py .
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Sobre los pasos de un artista sobresaliente

Luis Alberto del Paraná (Altos, 1926 - Londres, 1974), cuyo nombre real fue Luis Osmer Meza, fue el cantante y guitarrista paraguayo más internacional de la historia. Líder del grupo Los Paraguayos, popularizó la música paraguaya en más de 70 países, vendiendo millones de discos y recibiendo múltiples discos de oro.

Comenzó su carrera en la década de 1940. Tras su gira por América Latina, se consagró en México, donde adoptó su nombre artístico. Formó el trío Los Paraguayos (originalmente con Digno García y Agustín Barboza) hacia 1952. Grabó más de 500 canciones y realizó giras mundiales entre 1950 y 1970.