País

La vuelta a la vida

 

Hoy meditamos el Evangelio según San Lucas 7,11-17. La misericordia es “lo propio de Dios”, afirma Santo Tomás de Aquino, y se manifiesta plenamente en Jesucristo, tantas veces cuantas se encuentra con el sufrimiento. “Jesús, sobre todo con su estilo de vida y con sus acciones, ha demostrado cómo en el mundo en que vivimos está presente el amor, el amor operante, el amor que se dirige al hombre y abraza todo lo que forma su humanidad. …Él sigue estando en medio de los hombres, y solo espera que nos dejemos ayudar.

El Papa a propósito del Evangelio de hoy dijo: “Dios ha visitado a su pueblo” es una expresión “que se repite en la Escritura”, hizo notar inmediatamente el Pontífice refiriéndola al episodio evangélico de la resurrección del hijo de la viuda de Naín relatado por San Lucas. Son palabras que, precisó, tienen un “sentido especial”, diverso de esas expresiones como “Dios ha hablado a su pueblo” o “Dios ha dado los mandamientos a su pueblo” o “Dios ha enviado un profeta a su pueblo”.

Al afirmar que “Dios ha visitado a su pueblo”, recalcó, “hay algo más, hay algo nuevo”. Se la encuentra en la Escritura, por ejemplo, en relación con la vicisitud de Noemí, de la que –hizo notar el Papa– se dice: “Dios la visitó en su vejez y la hizo abuela”. Lo mismo, añadió, “se dice de Isabel, la prima de María: Dios la ha visitado y la hizo madre”. Por lo tanto, “cuando Dios visita a su pueblo, quiere decir que su presencia está allí de manera especial”. Y, destacó el papa Francisco recordando el episodio de Naín, “en este pasaje del evangelio, donde se relata esta resurrección del muchacho, hijo de la madre que era viuda, el pueblo dice esta frase: Dios nos ha visitado”.

Precisamente la imagen propuesta por el Evangelio de San Lucas, sugirió el Pontífice, puede hacernos entender a fondo “lo que significa una visita de Dios a su pueblo”. Así, concluyó el Pontífice, podemos “pedir la gracia de que nuestro testimonio de cristianos traiga la visita de Dios a su pueblo, es decir, de cercanía que siembra la esperanza”.

(Del libro Hablar con Dios y https://w2.vatican.va)

Dejá tu comentario