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Su nombre artístico: El Rey Moreno de la Canción empezó a sonar hace solo tres años, su fama fue creciendo de a poco, y dio un gran saltó luego de su participación en la etapa preparatoria y en el primer capítulo del exitoso programa Pequeños Gigantes.
Pero esto no es casualidad: su gran voz, su talento y su carisma, sumados a muchas horas de ensayo y preparación, hacen que Ezequiel Gauto Viera (10) conquiste con solo una canción. “Lo que más me gusta es que la gente cante conmigo y me aplauda”, cuenta el pequeño.
En su corta carrera ya subió a varios escenarios nacionales, y muy pronto debutará en el exterior, específicamente en Clorinda, Argentina, donde actuará el 12 de agosto.
El año pasado el iteño ganó el primer puesto en la Categoría Solista en el Prefestivales del Cántaro y la Miel. Además, obtuvo menciones especiales en el Festival del Takuare’ê y otras competencias.
material discográfico. El Rey Moreno de la Canción está en pleno proceso de grabación de su primer cedé, que se titula Sueño y Realidad, y se lanzará en junio. “Disfruto mucho estar en el estudio de grabación, así como me gusta estar en el escenario”, dice Ezequiel.
El material contendrá 15 canciones y 3 videoclips. El proceso está avanzado y ya se grabaron 8 temas, entre ellos, Alto Paraná, Che trompo arasá, Y volveré y Sombras nada más.
Historia. Este niño prodigio empezó en el mundo artístico con solo 7 añitos, luego de que sus padres: Guillermo Gauto Fleitas –también cantante– y Karen Viera de Gauto lo escucharon cantando bajo la ducha. “Escuchamos que cantaba Perdón señor, y le dije a mi esposa, ‘este va a ser cantante’”, rememoran.
El padre entonces preguntó a su hijo si quería cantar y la respuesta fue un contundente “sí, quiero”. Sin perder tiempo, empezaron a ensayar, como lo hacen hasta hoy. Ezequiel además estudia vocalización y repertorio en el Conservatorio Herminio Giménez.
La historia de Ezequiel, que practica fútbol y taekwondo, tiene además algunos episodios difíciles, pero que afortunadamente quedaron en el recuerdo. “Él enfermó dos veces de neumonía, y el médico nos decía ‘tu hijo está bien pero podrá hacer deportes ni cantar’, y ahora, al escucharlo, nos emocionamos.
Al superar esa dificultad surgió otra. “Un día al llegar del colegio, Ezequiel se acostó a descansar y ya no se pudo levantar, tuvo un problema muscular en las extremidades, pero también lo superó”. Todo esto forma parte del pasado, y ahora, solo el futuro promisorio de una vida llena de canciones, impulsa a Ezequiel y su familia.