Más de la mitad de los estadounidenses ven actualmente películas o programas televisivos en streaming, es decir, miran contenidos a través de internet sin descargarlo a la computadora, según un estudio publicado recientemente por la consultora Deloitte.
Recurren a Netflix, líder del mercado en EEUU, con más de 40 millones de abonados, pero también a otros servicios de video en línea, como Amazon o Hulu. Algunas cadenas tradicionales se han decidido incluso por ofrecer únicamente suscripciones online, como lo hizo últimamente la productora de la serie Juego de Tronos, HBO, perteneciente al grupo Time Warner.
También han comenzado a aparecer programas en directo, de la mano de Sony y Dish Network, y tal vez próximamente de Apple. Sling incluye en sus paquetes el deporte, a través de ESPN, y la información con CNN, del grupo Disney, pero a un precio y con un número total de canales inferior a los megapaquetes de televisión por cable o satelital a los cuales gustan suscribirse habitualmente los estadounidenses, que comprenden decenas y hasta centenas de cadenas. “Se está llegando a un punto de inflexión, y las condiciones ya están reunidas para que (el streaming) acelere su penetración si los actores logran poner en pie una buena oferta”, considera Jim Nail, analista de la consultora Forrester. Por el momento, los mayores actores de la televisión de pago solo han perdido 0,2% de sus abonados en los dos últimos años, según un estudio del Leichtman Research Group. AFP