Por Susana Oviedo y Andrés Colmán Gutiérrez
A través de una resolución fechada el lunes, la Superintendencia de Salud dispuso la realización de una auditoría médico-jurídica al Hospital Área 2 de la Fundación Tesâi, en Ciudad del Este. Específicamente para investigar un caso de aparente mala práctica médica que ocasionó el fallecimiento de Mercedes Romelia Páez de Segovia (51), el 8 de agosto de 2009.
La historia fue publicada por ÚH el lunes último, sobre la base del testimonio y documentaciones proveídas por Rolando Segovia Páez, uno de los hijos de la mujer.
“Como Superintendencia, nunca pudimos ingresar a este hospital, porque no nos permitieron”, reveló ayer la abogada Marlene Santos, asesora jurídica de la institución.
El hospital está habilitado, pero no registrado en el Registro Nacional de Entidades Prestadoras de Salud, confirmó la funcionaria.
La auditoría se efectuará la semana próxima y en la oportunidad, explicó, también auditarán los actos médicos seguidos en otro caso denunciado en el 2009 ante la entidad contralora de los servicios de salud.
Este afecta a Nicole Gill Lopes, quien fuera atendida en el mismo centro médico en el 2007 por dolores abdominales al momento de la internación. Entonces la paciente, según la denuncia, fue sometida a una intervención quirúrgica, sin autorización. La joven quedó con secuelas físicas y sicológicas, según la madre, Rute Lopes de Gill.
Sobre este caso, la Superintendencia había resuelto en febrero de 2010 disponer una auditoría médica, pero esta no pudo ejecutarse.
“No nos permitieron”, aclaró Marlene Santos. La orden provino del propio Ministerio de Salud Pública, precisó.
“La ministra designó otras personas, no pertenecientes a la Superintendencia, para ocuparse de la denuncia. Para nosotros el caso quedó en stand by”, agregó la abogada, por lo que ahora aprovecharán la ida al hospital de Ciudad del Este a fin de verificar todos los aspectos concernientes al diagnóstico, procedimientos terapéuticos, uso de recursos y desenlaces clínicos con relación a Nicole Gill.
“Queremos aprovechar para ver también la historia clínica de este caso”, precisó, y confía que esta vez podrán ingresar a la institución, ubicada en la capital del Alto Paraná, para efectuar la auditoría.
CASO ROME. “A mi mamá la mataron por asfixia con el catéter que le introdujeron, perforándole la vena subclavia, que produjo una hemorragia interna”, expresaba Rolando Segovia en la publicación de Última Hora. Sus expresiones se basaron en la autopsia que practicó el doctor José Bellasai, médico forense. Las investigaciones evidenciaron que el catéter fue instalado en la noche del 7 de agosto de aquel 2009 por la médica cirujana Olga Cañete.
El “caso Rome” como se conoce a este episodio, se inició esa fecha, cuando Mercedes Romelia se quejó de dolores en el costado del abdomen. Sus familiares la trasladaron al Hospital Área 2 de la Fundación Tesãi, vinculada a la Itaipú Binacional.
Allí le inyectaron un medicamento llamado Endogenol y la internaron cerca de las 16. Existía la presunción de que la mujer padecía Influenza A H1N1, pero los análisis laboratoriales no detectaron ningún tipo de influenza.
A las 22 de ese mismo día, Rome fue ingresada a terapia intensiva tras presentar síntomas de una deshidratación aguda. Empeoró y falleció al día siguiente, a las 10.30 de la mañana.
Actualmente, los familiares llevan adelante una querella criminal por homicidio culposo, que próximamente irá a juicio oral y público.
También sostienen una campaña de concienciación ciudadana contra la negligencia médica o mala práctica médica bajo el título de No al terrorismo médico.