Eldda Bravo Abanto y Aleida Sarmiento Villena, ambas consultoras independientes para el Banco Mundial, participaron por invitación de la Secretaría Técnica de Planificación (SPT) en Asunción, de varias reuniones con autoridades del Gobierno para explicar detalles de la experiencia peruana en el desarrollo de las APP.
En un diálogo con ÚH, ambas resaltaron que una de las principales claves del éxito en su país con las APP fue que las normativas no se modificaron, pese a los cambios de gobierno que se sucedieron en el tiempo. Esto dio a los inversores locales y extranjeros la positiva imagen de un país previsible en ámbito jurídico.
EXPERIENCIAS. Bravo Abanto fue una de las técnicas que desde el año 1997 al 2001, participaron en el proceso de concesión a un consorcio internacional que invirtió en la modernización del aeropuerto internacional Jorge Chávez de la ciudad de Lima.
Esta estación aérea, en la actualidad, es la sexta de mejor interconexión de América Latina por la que pasan más de 10 millones de pasajeros al año.
La consultora aclaró que este tipo de contratos que se hacen a través de las APP, no implican una transferencia de la propiedad del Estado a las empresas privadas.
En el caso peruano, tampoco interviene el Congreso Nacional a la hora de realizar la aprobación de las concesiones. Las negocia el Poder Ejecutivo a través del órgano denominado ProInversión, que es de carácter altamente técnico y en el que intervienen cinco ministros.
carreteras. El Perú también experimentó en los últimos catorce años de experiencia con las APP, un gran avance en materia de interconexión terrestre con la ampliación de las principales rutas.
“Vías de una sola calzada por cada lado, pasaron a tener doble calzada por lado. Las vías interurbanas que cruzaban pueblos o ciudades empezaron a dar mejores soluciones de interconexión”, comentó Aleida Sarmiento Villena, también consultora del BM.
Antes de emprender cualquier tipo de proyecto, lo que se hizo fue un mapeo de interconexión de rutas con puertos marítimos, aeropuertos y las principales ciudades, que ayudó no solo a mejorar los costos por fletes, sino también a dar mayor competitividad al país.
“Hoy, el gran reto para el Perú no es solo mirar la infraestructura, sino también ver en qué otros tipos de servicios invertir, como hospitales, colegios, entre otros”, destacó.