07 ene. 2026

La reforma debe alcanzar al guaraní (2)

Por Miguel Ortiz Granada
mortiz@uhora.com.py
La semana pasada planteábamos la necesidad de que la reforma de la reforma educativa, anunciada por el ministro Galeano Perrone, alcance al guaraní.
El problema central de la enseñanza de nuestro idioma nativo en las escuelas y colegios radica, decíamos, en que el guaraní es enseñado como si fuera un idioma que tuvo escritura siempre, cuando que su longevidad -comparado a otros idiomas amerindios- se debe esencialmente a su trasmisión oral a través de las generaciones.
La enseñanza de la gramática guaraní, con un alto porcentaje de palabras inventadas, no hace sino complicar la vida de los niños y adolescentes, quienes terminan odiando el idioma, y la de los padres, quienes se ven incapacitados de contribuir al aprendizaje de sus hijos, pues el guaraní que se enseña en los centros educativos casi nada tiene que ver con el hablado por siglos por los paraguayos.
En la página web del diario -www.ultimahora.com- se generó un interesante debate respecto de ese comentario.
Para los lectores del diario impreso, trascribo unos párrafos con vivencias de padres de estudiantes, en esta difícil tarea de estudiar un guaraní que no existe fuera de los libros del MEC.
“Por fin alguien describió fielmente el problema de la enseñanza del guaraní. ¿Quién puede entender el significado de las palabras inventadas?, nadie habla así y por eso es odiado, no solo por alumnos sino por los padres que no tenemos de donde asirnos para ayudarlos, ya que, hasta los supuestos ?diccionarios? son dispares en los significados, dependiendo del ?iluminado? que los inventó”, escribió Silvio.
Fátima está de acuerdo con que “la enseñanza sea oral durante los primeros años de la escolar básica para luego, una vez que el estudiante ya maneje el idioma, se intente sistematizar su enseñanza”, que proponíamos el domingo pasado. “Totalmente de acuerdo. Así debe ser, y dejar las estupideces de conjugar verbos y analizar textos, para la secundaria, para los 3 últimos años, cuando los alumnos ya saben mantener una conversación en guaraní. O sea, que sepan hablar nomás primero, que conozcan el ?habla?, y después recién que se les enseñe los formalismos de la ?lengua?”, completó.
Raúl Ávila comentó: “De manera urgente el MEC debe incluir la revisión del proceso de enseñanza del guaraní entre sus prioridades. Estamos creando una nueva generación que no sabe absolutamente nada del idioma, y lo que es peor, le tiene rabia/miedo. Después de haber pasado por un par de generaciones que no hablaban guaraní porque era ?de bajo nivel?, ahora tenemos que luchar contra el rechazo en nuestros hijos a un idioma inventado, que no tiene prácticamente ninguna relación con el hablado por la gran mayoría de nuestros compatriotas.”
La intención de estas opiniones es salvar al guaraní del rechazo general de las nuevas generaciones y asegurar su vigencia por otros cinco siglos. Esa es una buena manera de hacer patria.