El filme narra la historia de los miles de refugiados africanos procedentes de veintiséis países que llegan a los campamentos de Sudán. A instancias de Estados Unidos e Israel se pone en marcha un vasto proyecto (Operación Moisés) para llevar a los judíos etíopes (falashas) a Israel.
Una madre cristiana convence a su hijo de 9 años para que diga que es judío y así salvarle de la hambruna y de una muerte segura. El niño llega a la Tierra Prometida.
Oficialmente es huérfano y le adopta una familia francesa de Tel Aviv. Crece con el temor de que descubran su secreto, no es judío ni huérfano, solo es negro.