Ban instó a Corea del Norte a cumplir con la resolución 1.718 adoptada por el Consejo de Seguridad tras la prueba nuclear que el régimen norcoreano realizó en 2006.
Ban instó a Corea del Norte a cumplir con la resolución 1.718 adoptada por el Consejo de Seguridad tras la prueba nuclear que el régimen norcoreano realizó en 2006. EFE/Archivo | Ampliar imagen
El documento conmina a Pyongyang a abandonar las pruebas de armas nucleares y de misiles balísticos, así como el desarrollo de este tipo de armamento.
“Me preocupan las recientes acciones de Corea del Norte relacionadas con el lanzamiento de un satélite o un misil de largo alcance”, manifestó.
“Algo así pondría en peligro la paz y la estabilidad de la región”, afirmó Ban, que antes de convertirse en el máximo representante de las Naciones Unidas fue ministro de Exteriores de Corea del Sur.
El responsable de la ONU dijo desear que Corea del Norte regrese a las conservaciones a seis bandas y ponga en práctica los compromisos adquiridos en el marco de ese foro.
Sin embargo, declinó precisar si el lanzamiento del satélite supondría una violación de la resolución 1.718, tal como sostiene Seúl, y señaló que ese es un asunto que el Consejo de Seguridad deberá discutir si se produce el incidente.
Corea del Norte informó a los organismos competentes para la seguridad del transporte marítimo y aéreo internacional que lanzará un satélite de comunicaciones, pese a las fuertes presiones globales en contra.
El régimen de Pyongyang notificó a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Organización Marítima Internacional (OMI) su plan de lanzamiento para garantizar la seguridad de barcos y aviones, según la agencia oficial norcoreana KCNA.
Además, reveló que suscribió los dos principales tratados para la exploración del espacio exterior, debido a su interés por colaborar en la exploración científica con su satélite de comunicaciones experimental “Kwangmyongsong-2" y para resaltar sus fines pacíficos.
Corea del Sur teme que el lanzamiento sea una prueba de un misil de largo alcance con posible uso militar, mientras que el ministerio de Defensa japonés reafirmó su disposición a interceptar el proyectil si considera que su territorio se encuentra amenazado.
China, el principal aliado de Corea del Norte en la región y en las conversaciones para desarme del régimen norcoreano a seis bandas, en las que participa con Rusia, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, pidió compromisos a todas las partes sin detallarlos.