La llamada “Encuesta Irlandesa de Salud 2015" es el primer informe de este tipo elaborado en este país y forma parte de un proyecto europeo más amplio, que aspira a comparar datos de sanidad entre socios comunitarios.
El análisis del estado de salud físico y mental de los integrantes de 10.000 hogares irlandeses indicó que el 81 % de los encuestados mayores de 15 años bebe alcohol regularmente, mientras que un 22 % fuma, un hábito que se detecta, sobre todo, en las zonas más pobres.
Entre los que toman alcohol, el 16 % confirmó que bebió en exceso al menos una vez a la semana durante los doce meses anteriores a la encuesta.
El problema físico que se presenta con más incidencia entre la población irlandesa es el “dolor de espalda crónico”, que afecta al 19 %, seguido por la “tensión sanguínea alta” (16 %) y alergias varias (14 %).
Aunque el 42 y el 41 % cree que su estado de salud es “bueno” o “muy bueno”, respectivamente, el 32 % informa de que padece una “enfermedad o mal de larga duración”.
Los hábitos alimentarios, el consumo de alcohol y un estilo de vida sedentario ha provocado que el 53 % de la población mayor de 15 años tenga sobrepeso o sea obesa y de esa cifra un 61 % corresponde a hombres y el 45 % a mujeres, destacó el estudio.
Respecto a la salud mental, el 8 % reconoció que, en las dos semanas anteriores a la entrevista padeció síntomas relacionados con una depresión moderada.
En este sentido, el 10 % de los de edades comprendidas entre los 15 y 24 años recurrió en los doce meses previos a la consulta a los servicios de un psiquiatra, psicólogo o psicoterapeuta.
El estado de salud de los irlandeses les lleva a visitar al médico de cabecera una media de 6,2 veces al año, mientras que el 25 % cogió, al menos, un día de baja laboral en los doce meses previos.