El rescate se efectuó anoche, a petición del buque afectado, y los pasajeros fueron trasladados en el helicóptero al faro “Félix”, en la costa del Estrecho, precisó la Marina en un comunicado.
Vista aérea del buque de la Armada británica HMS “Endurance” que se encuentra a la deriva en la boca occidental del Estrecho de Magallanes y del cual se rescataron a diez civiles. EFE | Ampliar imagen
El mencionado faro cuenta con acomodaciones para recibir a esas personas, indicó la Marina chilena, que añadió que el helicóptero permanece en el Faro, en alerta para cualquier eventualidad.
Este miércoles, la Armada de Chile informó de que el “Endurance” solicitó a la lancha misilera “Casma” apoyo con material de control de averías, debido a una nueva inundación a bordo, causada por la rotura de la cañería de aspiración de agua de mar, lo que estaría afectando a otros departamentos.
El Endurance, un rompehielos que viajaba desde la Antártida a Valparaíso con un total de 128 personas a bordo, logró finalmente ser anclado en forma segura en la boca occidental del Estrecho de Magallanes, a unos 2.500 kilómetros al sur de Santiago y a 330 al oeste de la ciudad de Punta Arenas.
El buque quedó a la deriva en las últimas horas del martes a causa de una inundación en la sala de máquinas tras la rotura de la cañería antes mencionada.
En las primeras horas, el buque estaba siendo arrastrado hacia la costa, por lo que debió ser sostenido por la lancha chilena “Pudú”, que se apostó a su lado, tarea en la que más tarde fue apoyada por el barco noruego de pasajeros “Norwegian Sun”.
Este último solicitó posteriormente a la Marina chilena ayuda para la pasajera Marcy Ketelsen, de 47 años, que sufrió un accidente vascular encefálico, por lo que el mismo helicóptero que antes había evacuado a los científicos del “Endurance” la trasladó a Punta Arenas, donde fue ingresada en la clínica “Magallanes”.
El remolcador “Beagle” llegó al sector al mediodía de este miércoles para trasladar al “Endurance” hasta Punta Arenas, lo que debería tardar entre 14 y 18 horas, según la Armada chilena, aunque antes de comenzar la operación se debe sacar toda el agua que entró al buque averiado.
El episodio ha traído a la memoria de los chilenos lo ocurrido hace 92 años, en 1916, cuando otro “Endurance” británico, comandado por sir Ernest Shackleton, quedó atrapado por los hielos en la Antártida.
En una osada travesía en un bote a vela, Shackleton logró llegar a Punta Arenas, donde la Armada de Chile puso a su disposición el único buque que tenía en la zona, la vieja escampavía “Yelcho”, de fondo plano, que al mando del piloto Luis Pardo se internó en el mar antártico y rescató a los tripulantes del “Endurance”.