Santiago Gavilán cuenta la desesperación que vivió al enterarse de que su señora María Cristina Rivarola, junto con sus cuatro hijos que viajaban en el bus de la empresa La Yuteña, desde Asunción a Coronel Oviedo, se accidentaron por el camino y tuvieron que ser hospitalizados. “Tanto mi señora como mis hijos sufrieron fuertes golpes; por suerte no fueron muy graves. Yo siempre les digo que cuando tengan que viajar en colectivo, no se coloquen en los primeros asientos. Gracias a Dios no pasó lo peor”, expresó Santiago, que junto con otros familiares de accidentados fue hasta el puesto de la Policía Caminera de Ypacaraí, donde llevaron los vehículos accidentados, para tratar de recuperar algunas pertenencias que quedaron dentro del bus.
En la misma situación se encontraba Romelia Morel, que llegó desde Coronel Oviedo para buscar algunos documentos de su padre, Lorenzo Morel Medina (78), que sufrió heridas de gravedad en el brazo derecho y a raíz de ello los médicos tuvieron que amputarlo.
Para Romelia, el motivo del accidente es la imprudencia del chofer del bus, Eliodoro Escobar, que luego de permanecer unas horas en la Comisaría 35ª de Pedrozo y declarar ante la fiscala Liza Fernández, de la unidad 2 de Itauguá, quedó en libertad, según confirmó el subcomisario Javier Martínez, de la Comisaría de Pedrozo.
Los vecinos de la zona expresaron su pesar por otro accidente que ocurre en el lugar a pesar que ya hicieron varios intentos para tratar que se sigan repitiendo hechos que lamentar.
Ayer procuramos conversar con el gerente de La Yuteña, Gustavo Portillo, para tener la versión de la empresa con respecto al accidente, pero fue imposible contactar con él, lamentablemente.