Sin embargo, desde el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) sostienen que se trata de un fenómeno acotado y propio del funcionamiento del comercio internacional.
De acuerdo con datos oficiales de la Ventanilla Única de Importación (VUI), entre enero de 2024 y diciembre de 2025, Paraguay importó 24.271.899 kilos de carne bovina y porcina, por un valor FOB total de USD 79,7 millones.
La carne bovina importada concentró 23,7 millones de kilos, equivalentes a USD 78,1 millones, mientras que la carne porcina representó poco más de 504.000 kilos, con un valor de USD 1,54 millones.
Principal proveedor. Brasil se consolidó como el principal proveedor externo de carne bovina para Paraguay.
Solo desde ese país ingresaron 6,7 millones de kilos por un valor aproximado de USD 21,8 millones, con un precio promedio cercano a los USD 3,25 por kilo, según el detalle mensual del registro oficial.
Pese a estas cifras, el presidente del Senacsa, José Carlos Martin, relativizó la magnitud de las importaciones al compararlas con el volumen exportado por Paraguay hacia el país vecino.
“Se importaron 16.000 toneladas y se exportaron 355.000 toneladas. La relación es del 4,3 %”, afirmó.
Martin explicó que Paraguay mantiene una balanza ampliamente superavitaria en el comercio cárnico y que incluso con Brasil –principal proveedor de carne importada–, el intercambio resulta favorable. “A Brasil ya exportamos la misma cantidad, al doble de precio”, sostuvo.
Cortes específicos. El titular del Senacsa detalló que las importaciones de carne bovina se concentran en cortes específicos que no tienen alta rotación en el consumo local.
“Se importan cortes como peceto, nalga, delantero y costilla”, señaló, mientras que Paraguay exporta cortes de mayor valor agregado. “Nosotros le exportamos tapa cuadril y colita cuadril”, precisó.
Según explicó Martin, esta lógica responde a la segmentación de mercados y a las preferencias de consumo.
“Tiene que haber esta evolución natural. Así tienen que funcionar los mercados perfectos”, remarcó el titular del Senacsa, al descartar que la importación represente una amenaza para la producción nacional.
En cuanto a la evolución interanual, Martin indicó que en 2024 se importaron cerca de 7.400 toneladas, cifra que ascendió a 16.000 toneladas en 2025. No obstante, reiteró que el volumen sigue siendo marginal frente a la capacidad exportadora del país y no altera el estatus de Paraguay como uno de los principales exportadores de carne bovina de la región.
La discusión sobre las importaciones se da en un contexto de preocupación por el precio de la carne en el mercado interno. Desde el sector oficial, sin embargo, insisten en que el abastecimiento externo cumple un rol complementario y puntual, orientado a determinados cortes, y que no reemplaza ni desplaza la producción nacional.
De todas maneras, el Gobierno Nacional está planteando como solución inmediata para aliviar los altos precios de la carne al consumidor, el de seguir importando ciertos cortes desde el Brasil y Argentina para aprovechar los buenos precios de la región.
Según manifestó el ministro de Industria, Javier Giménez, el crecimiento del sector cárnico no puede darse a costa del consumidor, recordando que el precio de la carne subió cerca del 20% el año pasado y un 15%, en 2024.