Uno de los momentos más simbólicos del debut en el Club Centenario es la bajada por las escaleras, decorada para la ocasión con flores naturales multicolores y follajes verdes, lo que crea un momento fresco y mágico para las jóvenes que se presentan en sociedad y para sus respectivas familias.
Con esta bajada inicia cada año la ceremonia oficial, donde cada señorita baja elegante y cuidadosamente los escalones para ser recibidas por sus padres, abuelos o tíos y llevarlas hasta el escenario donde los directivos le colocan una pulserita de flores a cada una en honor a la primavera. Si bien este momento es el de más nerviosismo de las chicas, también es el más esperado y practicado durante los ensayos previos a la fiesta.
La fiesta del debut del Club Centenario se remonta a las épocas de la pos Guerra del Chaco, donde las mujeres de la sociedad paraguaya buscaban promover a la familia y las buenas costumbres sociales. El primer debut formal se realizó con cuatro hijas de socios en 1947.