Una dieta pobre en fibras, factores genéticos, fondo hereditario, obesidad, mala alimentación, esfuerzo defecatorio, diarreas crónicas, el hábito de leer en el baño, el embarazo, la actividad laboral, el estreñimiento son algunas de las causas de la enfermedad hemorroidal que afectan a gran parte de la población paraguaya. Por ejemplo, en el Instituto de Previsión Social (IPS) de 30 pacientes que consultan con el coloproctólogo, 10 padecen la afección.
“Es completamente errado el concepto de que el intestino debe de funcionar como un reloj, siempre día a día a la misma hora, no existe hora para que el intestino funcione, la capacidad varía de persona en persona. Incluir el hecho de ir al baño dentro de una rutina y hacer el esfuerzo hasta conseguirlo quedando con la sensación del deber cumplido, lo único que se logra es contribuir a la aparición de las hemorroides”, explicó el doctor Isaías Fretes, coloproctólogo especializado en Brasil y Francia.
La enfermedad es benigna, tiene tratamiento simple, pero es considerado como una especie de tabú “haciendo que muchos pacientes hemorroidarios crónicos sufran en silencio o recurran durante años a las pomadas aconsejadas por el amigo o a los remedios caseros de la abuela”.
“Las hemorroides son una especie de varices del ano que se van dilatando hasta formarse en racimos de venas que llegan a exteriorizarse a través del ano, y en casos extremos permanecen todo el tiempo afuera”, explica.
Para evitar o por lo menos retrasar la aparición de las hemorroides, se recomienda no hacer fuerza, consumir muchas fibras, tomar mucha agua y hacer actividad física. “Ello hará que las evacuaciones sean fáciles”, aconseja.
El síntoma principal en el 65% de los casos es el pequeño sangrado ocasional. En cambio, el doctor alertó que el sangrado anal no es exclusividad de las hemorroides, también es síntoma de otras enfermedades como el cáncer.
DIETA SANA. “Una alimentación sana y preventiva de esta patología debe contener canti- dades adecuadas de todos los macronutrientes e incluir en ella cantidades adecuadas de fibra para evitar el estreñimiento”, instó la nutricionista y doctora en Biomedicina Eliana Meza.
La fibra dietética es la parte comestible de las plantas que no puede ser digerida o metabolizada por el cuerpo, o sea, pasa de manera intacta a través de nuestro sistema, explicó.
En ese sentido, la doctora Meza señaló que existen dos tipos diferentes de fibra: la soluble y la insoluble. “Ambas son muy importantes cuando se trata de nuestra salud y cada una juega un papel diferente. La fibra soluble se disuelve en agua, ayuda a ralentizar la digestión y a absorber los nutrientes de los alimentos. Es muy buena para mantener el equilibrio de azúcar en la sangre y la sensación de saciedad durante más tiempo”,
En el caso de la insoluble no se disuelve en agua, por lo que agrega volumen a las heces y las ayuda a pasar con más facilidad a través de los intestinos. Esta es crucial cuando se trata de combatir el estreñimiento. “Se debe tener en cuenta que al aumentar el consumo de fibra es muy importante aumentar también la cantidad de agua que se bebe para asegurar que las heces se muevan fácilmente a través de los intestinos”.
