RÍO DE JANEIRO - BRASIL
Los símbolos de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), una cruz de madera y una imagen de la Virgen María, llegaron ayer a Río de Janeiro, donde se celebrará del 23 al 28 de julio este masivo encuentro de católicos con el papa Francisco, informó la prensa brasileña. La “cruz peregrina”, de 3,8 metros y entregada por primera vez a los jóvenes por el papa Juan Pablo II en 1984, llegó al barrio Santa Cruz cerca de las 7.00 locales, donde una procesión de 1.500 personas recorrió algunos puntos de la zona.
El obispo de Río de Janeiro, Orani João Tempesta, que acompañó el acto de la mañana, celebró una misa en la Catedral. “Los símbolos de la JMJ ya pasaron por todos los continentes. En esta historia de peregrinación, muchos momentos conmovedores surgen de un verdadero encuentro con Dios, a través de la simplicidad de esa cruz y de esa imagen donadas por el beatificado Juan Pablo II”, dijo el obispo en una nota de prensa divulgada esta semana.
la virgen María. La imagen de la Virgen, una copia contemporánea de la imagen bizantina Salus Populi Romani (Protectora del Pueblo Romano) que está en Roma, fue entregada por Juan Pablo II en 2003 para acompañar la cruz.
Los símbolos llegaron a São Paulo en septiembre de 2011 y desde entonces recorrieron ciudades en todo Brasil. Serán llevados a varios puntos de Río de Janeiro hasta el inicio de las JMJ, que esperan reunir a unos 2,5 millones de personas. El papa Francisco viajará a Río del 23 al 28 de julio próximos para presidir el evento. La ciudad registró hasta la semana pasada masivas protestas por mejores servicios públicos y contra la corrupción del país.
voto de pobreza. El papa Francisco se dirigió a 6.000 seminaristas y novicias reunidos en el Vaticano y en un discurso totalmente improvisado pidió que la Iglesia no siga la riqueza y que los religiosos sean coherentes con su voto de pobreza. “En este mundo en que las riquezas hacen tanto daño”, dijo el Pontífice, “los curas y las monjas tenemos que ser coherentes con la pobreza. Cuando vemos que el primer interés de una institución parroquial o educativa es el dinero, esto es una gran incoherencia”, afirmó.
El Papa, que habló durante casi una hora a los seminaristas y novicias reunidos en el Aula Pablo VI con motivo de una iniciativa enmarcada en el Año de la Fe, aseguró que a los jóve- nes les “asquea” ver a un cura o a una monja que no es coherente. Cuando afrontó el tema de la coherencia y la autenticidad como características que tienen que tener los religiosos, el Papa aseguró: “Justamente a vosotros, jóvenes, os asquea cuando un cura o una monja no son coherentes”.