La Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) anunció este lunes que cerrará su oficina en Caracas por la falta de “progreso real” con Venezuela en materia de “complementariedad”, el principio que exige al país en cuestión investigar seriamente los crímenes de los que se le acusa.
El fiscal adjunto, Mame Mandiaye Niang, explicó su discurso de apertura de la 24ª Asamblea de Estados Parte de la CPI que, pese al “compromiso sostenido” mantenido con las autoridades venezolanas, la CPI concluyó que “el progreso real sigue siendo un reto”, por lo que decidió clausurar la oficina instalada en el país sudamericano en 2024 para trabajar junto a las autoridades venezolanas.
CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD. No obstante, Niang subrayó que la investigación sobre los presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela “permanece activa” y dirigida por un equipo de fiscales que seguirá trabajando desde La Haya.
GENDARME ARGENTINO. En tanto, la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, aseguró este lunes que el Gobierno argentino devolverá al país al gendarme Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024 y acusado de terrorismo, aunque no dio más detalles al respecto.
“No hemos dejado ni un solo día de trabajar para ver cómo traer a Nahuel Gallo. No podemos dar detalles, pero lo vamos a traer”, afirmó Bullrich en la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, en la que fue consultada si, en el diálogo entre Donald Trump y Nicolás Maduro sobre la situación en Venezuela, se abordó también el caso del gendarme.
Las declaraciones de Bullrich coinciden con un pedido de Argentina ante la CPI de que actúe de inmediato ante el “deterioro” de la situación en Venezuela, que respondió acusando a Buenos Aires de erigirse en un “falso defensor de derechos humanos”. EFE