27 mar. 2026

La ampliación del espacio ideológico

Una de las características de la política actual es su fuerte componente transnacional. El discurso de los actores locales y nacionales se vincula a matrices ideológicas que trascienden las fronteras. Sin embargo, lo hace de un modo distinto a como ocurría anteriormente. Las corrientes políticas siempre han sido una mezcla de componentes nacionales y globales. Piénsese en las grandes internacionales políticas, comunistas, socialistas, liberales, conservadores, etc. Estas grandes corrientes tenían congresos, conferencias, instancias de reunión y estructuración de una matriz política que ayudaba a posicionar a las distintas fuerzas en la agenda pública global. Hoy, esa articulación se realiza en un tiempo real mucho más acelerado, y la concatenación de significados es menos argumentativa, más declarativa y efectista. Sus mensajes son más bien consignas que contenido. Es un fenómeno relacionado con el hecho de que las plataformas de comunicación y posicionamiento son las redes sociales, en las que hay poco espacio para el ejercicio de un criterio editorial. Ello permite un discurrir constante sin límites.

El tono más amenazante de este fenómeno es que al liberar al discurso político de la exigencia argumentativa y el celo editorial, el posicionamiento puede muy bien transcurrir sobre la base de enunciados falsos, pero con profundas raíces en las ansiedades y prejuicios existentes en el mundo de las creencias. Ejemplo, el discurso antinmigrante de las ultraderecha europea y americana es un ejemplo. Se anclan los posicionamientos en una caracterización de estos como enfermos mentales, criminales, de malas intenciones, portadores de virus malignos. Esto va poco a poco carcomiendo las bases del entendimiento en una sociedad plural.

Una de las preguntas que nos hacemos es hasta qué punto este fenómeno es reversible o sujeto a contención. Aquí entra toda la discusión sobre libertad de expresión, contención del discurso del odio y la difusión de falsedades que pueden afectar negativamente la vida de las personas, etc. Los más optimistas creen en una suerte de autoregulación piensan que la gente va a ir poco a poco sabiendo sortear esa dinámica y podrá diferenciar entre lo falso y lo verdadero, sin dejarse llevar. Por el otro, está todo el esfuerzo regulatorio, de pautar los contenidos.

En el caso paraguayo, la dinámica arriba descrita tiene su vigencia y se puede apreciar cómo afecta a la política. El predominio de las redes sociales ha influido de manera importante en el surgimiento de políticos con fuerte presencia en las plataformas. Inclusive, podríamos lanzar la hipótesis de que hay una relación entre un crecimiento exponencial en las redes, y una exacerbación del individualismo en cuanto a los posicionamientos. Ello afecta evidentemente la vida y función de los partidos políticos, que pierden su calidad de instancia de reflexión o moderación discursiva y se vuelven escenarios de confrontación de actores que están pensando en las redes y su desempeño en ese medio ambiente virtual. Ello va emparejado a la vigencia de lo “performativo”. En efecto, con la vigencia de este nuevo “ecosistema” semiótico el posicionamiento político deja en de ser una expresión de las ideas y creencias y pasa a ser una actuación performativa, dictada no por una convicción, sino por una necesidad de reforzar una posición antagónica o de apoyo a otro. Yo me posiciono para obtener el respalda o el seguimiento, como una buena performance en un espectáculo.

Uno podría argumentar que todo es cuestión de un equilibrio, que un buen político podría manejar las exigencias de la actuación performativa sin perder contenido en otros espacios. O, se podría también argumentar que un partido político podría servir de contención de los excesos de la política moderna actual. Sin embargo, no parece ser el caso a nivel nacional. Por ejemplo, si uno va a la página de la ANR, y aprieta la pestaña de “ideología”, se va a encontrar con una disertación de Leandro Prieto Yegros de 1987. Muy alejado de los posicionamientos actuales de las dirigencias. Ese terreno del debate ideológico aparece abandonado en los partidos.

Más contenido de esta sección
APLAZADO.Tras una discusión a favor y en contra, se resolvió postergar proyecto por 15 días.
CAMBIOS MÍNIMOS.La iniciativa con media sanción de Diputados mantiene los privilegios.
En sesión de la Cámara Alta, el senador Colym Soroka amenazó con pedir la interpelación a la ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, debido a las “cagadas que se manda” (sic). Otros senadores criticaron también la gestión de la ministra de Obras.
El bloque cartista nuevamente dejó sin cuórum la sesión de la Cámara Alta mientras se debatían temas importantes. Uno de ellos, el senador Juan Carlos Nano Galaverna, optó directamente por dejar su lugar de trabajo y priorizar una reunión con el vicepresidente de la República, Pedro Alliana.
En medio de críticas y defensas, la Cámara de Senadores decidió postergar por 15 días el estudio del proyecto de ley que reforma la Caja Parlamentaria. Este plan tiene sanción ficta el 31 de mayo, y de no tratarse, quedará con la versión de la Cámara de Diputados.
La senadora liberal Celeste Amarilla realizó un descargo en la sesión de la Cámara Alta con relación a la pensión que cobra por viudez. Explicó que es muy diferente el aporte que había hecho su esposo para la jubilación de la que ella está aportando para jubilarse. Defendió el régimen por el que le da derecho a recibir la pensión que corresponde por el aporte hecho en vida a la Caja del ex legislador Franklin Boccia (+).