Como parte de las actividades de la Casa Museo y Academia de Batería Nene y Papi Barreto, dirigida por J. Bernardo Martínez, prepara la reapertura de los eventos culturales luego de varios meses de pausa debido a trabajos de remodelación.
La primera actividad de la academia, ubicada en la calle Guillermo Arias 368 casi Teniente Rodi de Asunción, está prevista para el viernes 4 de septiembre y contará con la participación de diferentes agrupaciones y propuestas artísticas.
“La agrupación musical de covers Dosis es una de las bandas invitadas para el evento de reapertura, tras varios meses de inactividad debido a una remodelación”, comentó Martínez.
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A la propuesta también se suma el Grupo MT, con un repertorio centrado en la música de las décadas de 1960, 1970, 1980 y 1990.
Asimismo, participarán Null Secuence, con música propia e instrumental, y Víctor Ríos Trío, que presentará su propuesta de jazz y fusión “de alto vuelo”.
El programa incluye además a Orbitales y Pedro Ruiz Díaz y amigos. La jornada reunirá entre cuatro y cinco grupos musicales, además de propuestas de danza a cargo de Las Paraguayitas y algún sketch, según adelantó el docente y director.
“La idea es sumar a estos eventos variedad de estilos artísticos”, señaló el titular de la Academia, al referirse a la intención de convertir estos encuentros en espacios de reunión para diferentes expresiones musicales y escénicas.
Clases
En paralelo a la agenda cultural, continúan abiertas las inscripciones para las clases de batería. Las personas interesadas pueden comunicarse con el profesor J. B. Martínez para obtener información sobre la propuesta de formación. Informes e inscripciones: (0983) 360-633.
La institución, con más de seis décadas de trayectoria, continúa formando músicos y preservando la memoria de una familia vinculada a la historia de la música paraguaya.
La Academia de Batería Nene y Papi Barreto mantiene abiertas sus inscripciones para quienes deseen iniciarse o fortalecer sus conocimientos en la interpretación de batería, bajo la orientación del profesor J. Bernardo Martínez.
La propuesta no se limita a la formación instrumental. La academia también mantiene viva la memoria de los hermanos Nene y Papi Barreto, dos figuras vinculadas a distintas etapas de la historia musical paraguaya y al desarrollo de espacios de formación y difusión artística.
Una historia que comenzó en 1960
La historia de la academia se remonta a 1960, cuando el maestro Nene Barreto comenzó a impartir clases de batería.
A lo largo de su trayectoria, el músico se formó junto a destacados profesores del ámbito nacional e internacional, integró reconocidas agrupaciones paraguayas y acompañó a artistas extranjeros durante sus presentaciones en el país.
Junto con su hermano Papi Barreto, también impulsó la creación del Jazz Club Paraguayo en 1963, espacio que contribuyó al desarrollo y difusión del jazz y la música instrumental en Paraguay.
La trayectoria de Nene Barreto trascendió las fronteras. En 1992 fue destacado por la revista especializada Zildjian Time entre los mejores bateristas de Sudamérica, reconocimiento que se sumó a una carrera dedicada a la interpretación y enseñanza del instrumento.
Nene Barreto falleció en 1996. Posteriormente también falleció su hermano Papi, quien se desempeñó como trompetista, director musical y arreglador. Tras la desaparición de ambos maestros, el profesor J. B. Martínez asumió la responsabilidad de continuar con la enseñanza de la academia.
Un espacio para preservar la memoria musical
La institución también dio un paso hacia la preservación del patrimonio cultural con la transformación de su sede en un Museo Nacional. La iniciativa fue concretada con el consentimiento de Otilia González Acosta, viuda de Barreto, y a partir de solicitudes de autoridades e instituciones vinculadas al ámbito cultural.
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El espacio busca poner en valor la trayectoria de los hermanos Barreto, así como el aporte de los numerosos instrumentistas que pasaron por la academia a lo largo de los años.
De esta manera, la institución mantiene un doble propósito: transmitir conocimientos musicales a nuevas generaciones y conservar parte de la memoria de quienes contribuyeron al desarrollo de la música paraguaya.