Domingo|7|SETIEMBRE|2008
Por Marisol Ramírez | mramirez@uhora.com.py
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“Trabajar en animación computarizada es muy parecido a animar títeres”, explica Guillermo Careaga en referencia a su tarea cotidiana en Dream Works Animation (DWA).
“Cada personaje es como un títere sin movimiento”, agrega el joven paraguayo, que en el 2002 viajó a EEUU, en busca de “animar” su sueño.
Actualmente integra el equipo del departamento de Animación de DWA, en Redwood City, California. Sin embargo, sus primeros pasos en este camino los dio como estudiante, en la universidad Ringling College of Art and Design.
Careaga colaboró con el equipo del estudio Glendale que produjo Kung Fu Panda y con su grupo de trabajo en Redwood hizo Shrek Tercero el año pasado.
En ambos filmes animó algunos personajes y tomas. “En Shrek Tercero sólo pude hacer unas cuantas, porque ya la estaban terminando”, recuerda.
Inmediatamente después su estudio produjo Shrek Ogroriza la Navidad, que se estrenó a fines del 2007, y por último Madagascar 2: Escape a África.
“Esta semana le estamos poniendo los últimos detalles a Madagascar 2. La próxima cinta que estrenará DWA es Monsters Vs. Aliens”, amplía.
Con respecto a esta última producción a realizar, comenta que existe mucha expectativa, ya que se hará en un nuevo formato.
“Se utilizará 3D, aquel formato en el que la gente se pone los lentes para ver las imágenes en tres dimensiones”, señala.
Esa tecnología brinda calidad y realismo a las imágenes. “No tienen precedentes. Espero que llegue a Paraguay para que disfruten de las imágenes espectaculares”, enfatiza.
Si la sala de cine no cuenta con los proyectores que este formato requiere, la película se podrá ver en el formato antiguo.
INICIOS. La animación captó el interés de Guillermo Careaga desde su más tierna infancia, “cuando veía una y otra vez las cintas de Disney”, rememora.
Ya en su último año de secundaria buscó en internet universidades en el exterior que enseñen animación y optó por Ringling College of Art and Design.
Según cuenta, esa universidad da énfasis a las destrezas básicas del arte, a diferencia de otras que insisten más en la parte técnica, como aprender el software para animar y conocer en profundidad los programas.
“Allí se aseguran de que uno primero tenga un fundamento firme en la parte artística antes de aprender la parte técnica”, comenta.
Los primeros dos semestres toman sólo clases de figura humana, perspectiva, teoría del color, historia del arte, escultura, etc. Recién en el tercer semestre usan la computadora para animar.
La oportunidad de Careaga en DreamWorks Animation se dio a través de una visita que hicieron representantes de la empresa a su universidad.
“Me concedieron una entrevista, les mostré el cortometraje animado que produje y unas semanas después me ofrecieron trabajo”, cuenta.
Respecto al futuro, refiere que su intención es seguir en DWA y aprender lo máximo posible. A largo plazo, le gustaría volver a Paraguay y enseñar todo lo aprendido o trabajar en un estudio local.
APRENDER. Careaga anima a los fanáticos de la animación y la cinematografía a que “se pongan las pilas”, pues hoy se puede aprender gratis al respecto a través de blogs, cursos de animación, tutoriales, artículos y foros en internet.
“Podemos compartir con el resto del mundo a través del cine nuestra visión única de nuestra historia y cultura”, reflexiona el paraguayo.
<strong>EL PROCESO PARA LOGRAR LA ANIMACIÓN</strong>
“Hacer una película animada tiene un proceso arduo, lento y costoso, pero al final muy satisfactorio”, explica Guillermo Careaga.
La producción puede tardar unos cuatro años o más, desde la creación de la historia hasta los últimos detalles de animación.
Su trabajo consiste en hacer que los personajes se muevan y en dar la ilusión de que son seres vivos, con emociones y pensamientos.
“Para esto, escuchamos varias veces las grabaciones de los actores y, siguiendo los comentarios del director, muchas veces actuamos enfrente de un espejo o nos filmamos para tener una idea de cómo queremos que el personaje se mueva”, relata.
Cuando los directores aprueban la animación, pasa al departamento de iluminación y efectos. “Ahí se da color a las imágenes y efectos especiales si las necesita, como lluvia, nubes, pasto, partículas en el aire, etcétera”, dice.
El último paso es crear el soundtrack y los efectos de sonido para la película entera.
Mucho antes de la animación, se contratan escritores para que produzcan el guión. A veces arrancan con un libro que se adapta para el cine. “Los escritores escriben y editan y vuelven a escribir, hasta satisfacer la visión del director”. Al mismo tiempo, el departamento de arte se encarga de diseñar el look del filme, los personajes, los ambientes y la vestimenta.
<em>Publicado en la Edición Impresa de ÚH bajo el título “Dibujitos cobran vida en manos de un paraguayo”.</em>