“La situación no debería ser esta. Deberíamos poder hablarlo cada año”, afirmó Klopp con respecto a que los clubes no deberían verse obligados a jugar dos partidos en un intervalo de dos días, entre el 26 y el 28 de diciembre. Rodgers fue más duro: “Es un calendario ridículo y todo el mundo lo sabe. Los jugadores no están completamente recuperados antes de 72 horas después de un partido”, comentó.