04 ago 2026

Kevin Johansen y The Nada dejaron todo

Por Marco López

marcol@uhora.com.py

Kevin Johansen y la banda The Nada dejaron todo la noche del miércoles en el Banco Central del Paraguay (BCP), donde el músico y el conjunto que lo acompaña desde el 2000 cerraron su gira por tierras latinoamericanas.

La expectativa era grande y no hubo lugar para la decepción.

Así como había anunciado el artista en la conferencia de prensa, el recital fue prolongado -duro más de dos horas.

Lamentablemente, el espectáculo se inició en la tristemente célebre “hora paraguaya”, es decir con bastante retraso. Pero la fastidiosa espera acabó 47 minutos después de las 21, cuando Kevin hizo sonar los primeros acordes de Road Movie.

CONEXIÓN. El público presente, que por cierto no llenó en su totalidad las localidades del BCP, conectó enseguida con la propuesta del autodenominado “des-generado”.

Así, fueron sonando canciones en inglés, castellano y también en portugués, con ritmos y géneros variados, pero genialmente ensamblados.

La química, evidente entre los músicos, facilitó el diálogo con el público.

Kevin amenizó el show con comentarios, a menudo jocosos, sobre el origen de sus creaciones. Además, sorprendió imitando a James Brown.

La escenografía era ideal y el sonido prístino.

Con los clásicos Daisy, S.O.S fashion, En mi cabeza, Desde que te perdí, Sueño contigo, Guacamole y otras veinte canciones, Kevin Johansen y The Nada dejaron su sello y un mensaje: la mixtura de estilos es posible y tiene futuro.

Es importante destacar el excelente nivel instrumental de los artistas.

Ya esperamos ansiosos una próxima visita en 2009.

UN TIPO SENCILLO

Kevin Johansen compartió una amena conferencia de prensa el jueves, en el Villa Morra Suites. Cobijado bajo unas oscuras gafas, el músico, de padre estadounidense y madre argentina, se desenvolvió con notable sencillez. Admitió entre risas que sufre del “Síndrome de Julio Iglesias” y que su perfil favorito para las instantáneas es el izquierdo. También dijo que le gustaba cuidar los detalles, pero no hasta el punto de la obsesión “como es el caso de Madonna”.

Kevin, un especialista en acuñar nuevos términos, declaró que se considera un “artista masivo de culto”.