Cuestionándose los altos costos del poroto en el mercado, el Karai Octubre conmemoró ayer el primer día del décimo mes del año, en el que se acostumbra comer jopara para evitar las malas vibras y las vacas flacas.
Ayer, para sorpresa de los 130 estudiantes del colegio Santa Clara que se reunieron para aprender a cocinar el plato típico paraguayo, pudieron sentarse a comer con el Karai Octubre del siglo XXI, quien se acercó silencioso hasta los alumnos cerca del mediodía, masticando un cigarro poguasu (tabaco) con un look pynandi (pies descalzos), sombrero de paja, bastón de madera y una bolsa guasu (grande).
Desde su llegada a Asunción proveniente de San Ignacio-Misiones, cada 1 de octubre, don Merardo Barrios deja de llamarse así para encarnar al Karai Octubre, símbolo de pobreza, miseria y penurias.
“Es la primera vez que cocinamos jopara. En mi casa no cocino casi nada, la verdad que este caldo no suelo comer. Me parece divertido hacer ahora esto”, comentó la estudiante Aramí González, al cortar zapallos en las proximidades de las ollas populares instaladas en la Manzana de la Rivera.
De a poco, los comensales fueron llegando desde las oficinas céntricas, colegios y empresas para saborear el jopara kesu (con queso y leche), so’o (con carne de vaca) y otra con cuero, patita, cola y oreja de cerdo, preparados. Esta tradición tiene dos orígenes: Con los guaraníes para pedir abundancia al Dios Kurupi y para racionalizar los alimentos en el campo.
Según la profesora Elina Arriola y el gestor cultural Clemente Cáceres, este menú es desconocido por la mayoría de los estudiantes de la capital. Por eso, subraya, es muy importante conocer, valorar y saborear este plato servido ayer en tantos hogares paraguayos que rescataron esta tradición para empezar con el pie derecho este mes.