Rudd afirmó en una rueda de prensa posterior a su encuentro con Fukuda que en el asunto de la caza japonesa de ballenas ambos líderes están de acuerdo en que se pueden mantener “desacuerdos entre amigos”.
El primer ministro de Australia, Kevin Rudd (i), y su homólogo de Japón, Yasuo Fukuda (d), se saludan hoy, antes de una rueda de prensa en la residencia oficial en Tokio. Rudd se encuentra en una visita oficial de 5 días a Japón. EFE | Ampliar imagen
El líder australiano agregó que este desacuerdo no debe limitar de ninguna manera “la fuerza y la naturaleza positiva de las relaciones entre los dos países”, por lo que Sydney y Tokio trabajarán en el ámbito diplomático para buscar “una solución a esa cuestión”.
La flota ballenera japonesa suele llevar a cabo su campaña anual en aguas al sur de Australia, un asunto que levanta cada año críticas en ese país.
En el encuentro de ambos primeros ministros se trataron además asuntos como la lucha contra el cambio climático y la negociaciones para la firma de un tratado de libre comercio.
Rudd apuntó que, como “hijo de un granjero”, comprende la sensibilidad de Japón con respecto a la apertura de su mercado agrícola, pero apuntó que un pacto sería importante para ambas partes.
Fukuda, por su parte, subrayó la importancia de la propuesta australiana de reunir a los ministros de Defensa y Exteriores de ambos países en Camberra el próximo noviembre.