Una victoria era suficiente para que el equipo de Antonio Conte se uniese al resto de selecciones ya clasificadas: Austria, República Checa, Inglaterra, Francia, Islandia, Irlanda del Norte, Portugal, España y Suiza. La última vez que Italia no alcanzó una fase final fue en Suecia 1992 y, por la entidad de su rival, parecía de antemano que tenía todas las opciones de ganar frente a los hombres de Robert Prosinecki.
Sigue con vida. Holanda, que podía haber quedado este sábado matemáticamente sin opciones de clasificar, mantuvo la esperanza con un triunfo por 2-1 sobre Kazajistán en Astaná, con lo que llegará con vida a la última jornada.
Hoy se disputan otros nueve partidos, en los que está Alemania, que busca su pase ante Georgia.