“Agradezco a nuestros amigos su apoyo en la defensa de Israel y todos sus consejos. Pero quiero ser claro: tomaremos nuestras decisiones nosotros mismos”, aseveró el mandatario al inicio de una reunión con los miembros de su Gobierno.
De esta manera, Netanyahu buscaba lanzar un mensaje contundente a sus principales socios, que ya dan por sentado que el país actuará contra Teherán, y ahora temen que el contraataque acentúe la delicada situación que ya vive la región.
Israel manifestó ya varias veces su determinación de responder al ataque del sábado, pese a que la casi totalidad de los 350 drones y misiles lanzados por la República Islámica fueron interceptados, con ayuda de Estados Unidos y otros países.
Teherán llevó a cabo ese ataque en represalia por el bombardeo de su consulado en Damasco, atribuido a Israel, en el que murieron siete miembros de los Guardianes de la Revolución.
mayor preocupación. El objetivo de la visita de este miércoles de Cameron y Baerbock era el de trasladar a Israel su apoyo, pero también pedirle que sea prudente ante la respuesta que planea contra Teherán.
Lo dijo antes de aterrizar en Tel Aviv Cameron en declaraciones a la BBC: “Israel es un país soberano independiente y puede tomar estas decisiones (en referencia a una respuesta militar). Esperamos que, al hacerlo, lo hagan de una manera que sea inteligente y también dura, pero que también haga lo menos posible para intensificar este conflicto”, dijo.
El jefe de la diplomacia británica había resaltado también este lunes que Israel debería considerar el éxito de la defensa contra los más de 300 drones y misiles de Irán como una victoria.
El mismo mensaje le hizo llegar el primer ministro británico, Rishi Sunak, en una conversación telefónica el martes por la noche, en la que le remarcó que “una escalada importante no va en interés de nadie y solo profundizaría la inseguridad en Oriente Medio”.
ATAQUE DE HIZBULÁ. Y mientras Israel estudia como responder a Teherán, el intercambio de fuego con la milicia chií Hizbulá en el norte del país sigue sin cesar desde hace ya más de seis meses.
Este miércoles al menos 18 personas resultaron heridas, 14 de ellas soldados israelíes, en un ataque reinvidicado por el grupo libanés contra un centro comunitario, situado en una aldea israelí fronteriza con Líbano, según informó este miércoles el Ejército israelí en un comunicado.
El grupo libanés, por su parte, aseguró que sus bombardeos fueron contra un centro militar de reconocimiento. La frontera entre Israel y Líbano vive su mayor pico de tensión desde 2006, con un intenso intercambio de fuego durante seis meses que se ha cobrado la vida de al menos 382 personas, la mayoría en el lado libanés y en las filas de Hizbulá, que ha confirmado 257 bajas de milicianos, algunas en Siria.