20 abr. 2026

IPS de Luque tiene nuevo edificio, pero con asientos rotos y pésima atención

El centro médico luqueño está sumido hace años en una construcción eterna. Los asegurados se quejaron de la falta de medicamentos, de la escasez de especialistas y que no culminan las obras.

24446913

Interminable. Tras la mudanza de los servicios al nuevo edificio, prosiguen las refacciones edilicias en la parte antigua.

RODRIGO VILLAMAYOR

Una asegurada –en muletas– grita que no hay servicio de odontología ni buena atención en el Hospital de Luque del Instituto de Previsión Social (IPS). La paciente no disimula su decepción por las falencias del servicio y se retira cuestionando que el nuevo edificio sigue en construcción “perpetua”. “No hay nada acá”, lamenta.

Un joven –con síntomas respiratorios– se sostiene la cabeza. Lleva horas esperando una atención médica en urgencias. En un promedio de 20 minutos, ningún médico ni enfermera procede para agilizar la atención ni llama por su nombre a los agendados para ingresar al consultorio.

El joven paciente, como resignado, está sentado en un estrecho pasillo –junto a casi 30 asegurados más– en los sillones que ya están rasgados, con tapizados rotos, en mal estado y sin la espuma.

Incluso, algunas sillas –como ya no tienen tapizados– fueron pintadas solo con pintura negra y colocadas en los pasillos del centro luqueño.

Solo el nuevo edificio, los consultorios y las oficinas administrativas lucen una nueva pintura y construcción, pero los muebles están en pésimo estado. Incluso, por las eternas obras, la farmacia funciona en la planta superior junto a las oficinas administrativas y los consultorios.

En estrechos pasillos, los asegurados forman fila para intentar retirar medicamentos. Algunos se retiraron con las manos vacías, por supuesto, tras el reclamo al farmacéutico.

SOBRECARGA. En la planta baja operan los consultorios de urgencias pediátricas y para adultos –que la semana pasada– estaban colapsados debido a la gran cantidad de pacientes con síntomas de cuadros gripales.

En medio de los tubos para oxígenos –depositados en los pasillos–, los enfermos aguardaban por horas la atención médica, según se escuchaban las quejas. Los limpiadores trabajan arduamente entre los pacientes atestados en los estrechos pasillos.

A la entrada de urgencias pediátricas, una madre levantaba la tapa de un basurero para que su hija de casi 8 años vomite. El servicio estaba sobrecargado y la niña ya no se sentía bien.

En las urgencias pediátricas pululaban los pacientes con cuadros gripales que sobrepasaban la capacidad del servicio.

Desde julio del año pasado, se trasladaron los consultorios al nuevo edificio, que ya presenta deterioro de la pintura y humedad en el techo en algunas zonas, según pudo comprobar un equipo de ÚH.

La otra parte de la infraestructura –cuyo edificio anteriormente era de una cooperativa– está en fase de construcción. “Hace años que no se entrega la obra. Es hora que se termine”, dice un peatón que pasa frente a la construcción del Hospital de Luque.

ANTECEDENTES EDILICIOS. El Hospital de Luque se inauguró el 30 de octubre del 2006. En ese entonces, el IPS adquirió el edificio en el que funcionaba una cooperativa, la infraestructura no tenía las características para un centro hospitalario, por lo que se hicieron algunas remodelaciones para su uso, que en ese entonces no fue suficiente.

Tras seis años de estancamiento del avance de las obras, en el 2018 se rescindió contrato con la constructora. Posteriormente, se licitó y adjudicó la contratación de las obras a una nueva empresa en el 2019.

Tres años después, en mayo del 2022, se trasladaron los servicios al nuevo edificio, ubicado al lado del antiguo.

La nueva obra –cuando alguna vez concluya– permitirá contar con camas de internación, incluso con quirófanos, los cuales se clausuraron en el 2008, por deficiencias edilicias. La construcción interminable está a cargo de la firma Aponte Latorre.

SEGURO SIN PREVISIÓN

24446935

Contraste. Las sillas en nuevo edificio están en mal estado.

24447036

Panorama. Pasillos fungen de depósitos.

Más contenido de esta sección
El intendente de Asunción, Luis Bello, expresó que la gestión a cargo de Óscar Rodríguez (2021-2025) fue desastrosa. Consultado sobre la administración financiera de Nenecho y si amerita que este termine preso por las irregularidades encontradas por la Contraloría y la intervención, el jefe comunal se limitó a responder que “la Justicia tiene que encargarse”.
La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) resolvió suspender el proceso licitatorio con ID 482149 para la adquisición de 11 camiones recolectores a beneficio de la Municipalidad de Asunción. La medida fue tomada tras la presentación de una protesta formal por parte de la firma Rieder y Cía. SACI contra el Pliego de Bases y Condiciones elaborado por la Comuna.
Grupo vecinal de Asunción denuncia irregularidades de la comisión vecinal que opera con mandato vencido y también cuestiona la situación de abandono en la que se encuentra el espacio público.
Urgentes revisiones. Los casos de maltrato, explotación, acoso y supuestas adicciones llevan a echar una mirada profunda al régimen de formación de médicos.
La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) emitió una declaración en la que manifiesta su “inquebrantable adhesión y comunión filial con el Papa León XIV”, tras las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dirigidas contra la persona y autoridad del Sumo Pontífice.
En el último tramo del año pasado, la nueva administración municipal destinó G. 54.000 millones más en salarios en comparación con la gestión pasada, a cargo del ex intendente Óscar Nenecho Rodríguez.